Es verdad que el Presidente de la República, doctor Alan García Pérez, arremetió duramente contra las servis, durante la campaña electoral que lo llevó a ser inquilino de Palacio de Gobierno. Eso nadie lo discute. Pero más allá de las circunstancias, creemos que la promesa de acabar con el abuso de esta modalidad de empleo, está llegando ya.
Por lo que tengo entendido, las servis pueden y deben existir, pero con la firme, legal e inevitable convicción de arreglarse a las normas en virtud de las cuales se evite el abuso en perjuicio del trabajador y en favor de los propietarios, que muchas veces y sacándole la vuelta a la ley, son de las mismas empresas que las contratan.
La cosa tiene que entenderse claramente:
La empresa Minera X, contrata una servis, porque quiere digamos 50 trabajadores. Muy bien. Entonces la servis le provee de esos 50 trabajadores, por los cuales le cobra digamos mil quinientos soles por cabeza. Lo justo, lo correcto es que la servis pague una remuneración digna al trabajador, sus horas extras, su seguro social y cuanto beneficio acuerda la norma legal.
Pero si conforme suele ocurrir, la servis le paga al trabajador el sueldo mínimo, no lo asegura, no le paga horas extras ni ningún beneficio acordado por ley, entonces se verá consumado un gran abuso, que se sustenta lamentablemente en la necesidad que tiene el trabajador de ganar aunque sea los 510 soles que es el sueldo mínimo y en otros casos no necesariamente del sector minero, hasta menos que los 510 soles.
"Y si quieres nomás" dice el insensible dueño de la servis, "porque hay un montón de gente que por 300 soles acepta el trabajo". Claro que el propietario de la servis es tan astuto que le hace firmar al trabajador, dinero que no ha recibido, "y si quiere nomás".
Entonces el gobierno tiene que cuidar muy severamente, que las servis cumplan con los derechos de los trabajadores, que progresivamente vayan desapareciendo sobre todo si se trata de labores permanentes que requiere la empresa que los necesita y que en lugar de contratarlos vía terceros, debiera contratarlos directamente. Creo que es un proceso progresivo que apunta a hacer justicia con los trabajadores, a quienes dicho sea de paso saludamos pues el primero de mayo fue Día Internacional del Trabajo, acaso la más grande y saludable fuente de riqueza.

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