Literatura y suicidio: "Chubasco", de Cielo Latini
Literatura y suicidio: "Chubasco", de Cielo Latini

No hay más que un problema filosófico verdaderamente serio: el suicidio.

Albert Camus

No había oído ni leído nada sobre la novela juvenil "Chubasco" hasta que una sobrina me contó conmovida que su mejor amiga, de 17 años, fue salvada en un hospital de Chosica de un intento de suicidio con un montón de pastillas tras leer ese librito de 136 páginas de la argentina Cielo Latini. Su mamá la encontró casualmente en el piso del baño cuando convulsionaba.

Shazel, así llamaremos a la joven, tenía problemas familiares y sentimentales graves. Vive con su madre. Su papá dejó el hogar hace varios años y tiene otra familia, de modo que Shazel nunca tuvo una buena relación con él. Pese a todo ella se fue a vivir recientemente a la casa de su padre pues tiene la determinación de construirse una profesión universitaria y necesitaba la ayuda económica que su mamá no podía darle.

No funcionó. En seguida supo que estaba en el último lugar de las prioridades de su padre biológico. Lo encaró furiosamente un día. Terminaron peleados. Entonces volvió con su madre y no tardó en enamorarse de un muchacho con el que tuvo una relación agradable por algún tiempo hasta que el tipo la dejó por otra chica. Fue la catástrofe. Shazel se sintió traicionada por la persona que más creía amar en el mundo. Por añadidura, mientras leía "Chubasco", se convenció que sus aspiraciones profesionales eran inalcanzables.

¿Sería sensato sostener que la novela de Latini indujo a Shazel al suicidio y, en consecuencia, es un texto pernicioso para los jóvenes? Mi opinión es no para ambas preguntas porque un relato, como cualquier otro producto literario o cultural, está sujeto a la interpretación individual de cada lector. Cada persona reacciona según la sensibilidad que tiene al momento, una sensibilidad que cambia y evoluciona muy rápido y está conectado a las ideas y modas del entorno social. Cualquier cosa hubiera provocado lo que hizo Shazel, pues eran su espíritu y autoestima los que estaban enfermos, como un organismo inmuno deficiente, sin o escasas defensas.

Algunos estudios afirman, por ejemplo, que "Las penas del joven Werther" (1774), de Goethe, provocó cuatro mil suicidios juveniles en la Europa de finales del siglo XVIII. Ésta sí es una joya literaria que venció al tiempo y es probablemente la única que sobrevive entre las obras del autor alemán. Es que el martirio del amor no correspondido es una materia universal de todos los tiempos. El libro dio origen a un nuevo estilo de sufrimiento: el suicidio romántico. El joven Werther, brillante, hermoso, de temperamento artístico, lúcido cuestionador de la sociedad de su tiempo, se sacrifica para no perturbar el matrimonio de Lotta, la joven a la que amaba desesperadamente.

La epidemia suicida que suele endilgarse al "Werther" es atribuible más bien a la sensibilidad predominante a fines del s. XVIII europeo, una etapa de tránsito del realismo literario al romanticismo. A mí, por ejemplo, el "Werther" me dio más ganas de vivir.

Y esto me lleva a reseñar la novela de Cielo Latini, "Chubasco", su segundo libro, el cual ya es un fenómeno de ventas entre el público juvenil en varios países.

Latini es una escritora de 29 años cuyos encantos de mujer no estarían fuera de lugar en una revista de modelos. Es autora de "Abzurdha", un arrollador best seller juvenil en América Latina y España, que sigue causando superventas especialmente entre adolescentes y jóvenes. "Abzurdha" es un texto autobiográfico en el que narra sus peripecias de niña y adolescente obesa, su caída en la anorexia, la autoflagelación y su intento de suicidio a los 19 años por los maltratos sicológicos de un enamorado cruel y manipulador.

"Chubasco" no es autobiográfico pero tampoco es ficción, al menos así se publicita el libro, y gira en torno al mundo adolescente, que es el segmento comercial de la autora. Relata la vida de Jari, una adolescente de Buenos Aires, con poca "calle", como diríamos en Lima. Según la autora, Jari le ofreció su historia real y le entregó un montón de fajos de copias de sus conversaciones por el chat y el Facebook y sus anotaciones en el Fotolog.

Para resumir, la jovencita decide morir tragándose un montón de fármacos, destruida por dos fracasos amorosos, e inicia su relato mientras agoniza.

La trama se reduce a lo siguiente: Jari se enamora de Salvador a través del chat después de ver una supuesta fotografía del joven. Fue Santina, a quien creía su mejor amiga, quien le presentó a Salvador por Internet. Salvador mantiene con Jari largas y románticas conversaciones nocturnas hasta que llegan al llamado cybersexo. Jari le ofrece sus primeros orgasmos por la webcam. Pero nunca se presenta personalmente ante Jari como ella le exige con progresiva desesperación.

"Me estoy muriendo por vos. Necesito verte, olerte la piel, saber que existís, que sos más que letritas en el MSN", le suplica a Salvador. "Me conoces en fotos y en chat, necesitas ADN? Te mando un mechón de pelo por correo?, se burla el joven. "No necesito pelo tuyo. ¡ te estoy rogando que me toques! Y no virtualmente. Tus dedos, mi piel, que me beses, tu boca, mis labios. No sé cómo pedírtelo. Encontrémonos ahora", se desespera.

Mil pretextos y el encuentro jamás ocurre, lo que lleva a Jari al borde del abismo. Allí aparece otro joven en su vida. Jari se apasiona con el chico pero éste no le corresponde y más bien huye de ella. Jari termina desquiciada y viene su primer intento de suicidio. La salvan y la recluyen en una clínica psiquiárrica varios meses.

Al salir de alta vuelve a su vida Salvador, siempre a través del chat, para renovarle su amor pero jamás se deja ver. Segundo intento de suicidio.

Epílogo: Salvador no existe, es solo una fotografía trucada por Santina. Es Santina quien fingía ser Salvador. Santina confiesa que es lesbiana y está, siempre estuvo, enamorada de Jari.

Creo que el mérito de "Chubasco" no es literario ni artístico. Su virtud, y quizá la única, es que relata un hecho de la vida real de un sector juvenil que generalmente no es tomado en cuenta por la gran literatura.

Como todo best seller no tiene mayor preocupación por la forma, el estilo, pero no deja de ser interesante el lenguaje juvenil, fresco, lejos del barroquismo académico, lo que engancha al lector joven con un habla y una temática que le es familiar.

Desde el lado práctico puede ser útil como advertencia sobre los riesgos de confiar en supuestos "amigos" o "amigas" que se ofrecen a través de las redes sociales. Como reportaje, está bien.

Voy a cerrar este artículo con un par de opiniones que he recogido de personas que leyeron "Chubasco".

"No puedo creer que gasté plata en este libro. No sé qué se me pasaba por la cabeza, se ve que como estaba trabajando y tenía un poco de plata demás , tenía ganas de desperdiciarla en porquerías como esta", me dijo una amiga.

"Otra vez Latini hace güita copiando y pegando conversaciones de MSN para hacer espacio. Hay personas que dicen que Crepúsculo está mal escrito . Obviamente, nunca leyeron nada de esta m...", opina otro.

"Es tan pésimo el libro que incluso me da vergüenza algunas de mis amigas que dicen ¨no está tan mal...", comenta una chica.

No faltan las críticas a Jari por su obsesión por el chat, su falta de ambiciones por construir un futuro individual con esfuerzo propio. Para muchos lectores no es la heroína trágica como lo presenta la autora. "Una vaga de m... que lo único que le hacía falta era levantar el culo de la silla de la computadora , buscarse un trabajo o al menos ponerse a estudiar en vez de ganzear tanto en facebook", despotrica una lectora.

En fin, el librito te enseña algo, después de todo. Peor es no leer nada o sólo ver la tele.

Pero no le pidamos manzanas al naranjo. Si buscas buena literatura, hay otros libros que relatan cosas del mundo juvenil con más calidad.