GF Default - Imported ANS Video id=8fad72e5-655c-428e-943a-9ce73bbf09d3
GF Default - Imported ANS Video id=8fad72e5-655c-428e-943a-9ce73bbf09d3

Pasan los días de la elección de Alberto Fernández como presidente de Argentina y mientras en lo local se discute el papel que tendrá en el Gobierno Cristina Fernández, con la que hábilmente se reconcilió para la elección, en el frente externo corren las apuestas sobre el impacto que tendrá la vuelta del peronismo en el reagrupamiento de la izquierda en la región.

Sobre lo primero, es conocido que Fernández sirvió en los gobiernos de Néstor Kirchner y en el de su esposa hasta su sonoro distanciamiento de años, y hasta que comprendió que la necesitaba para ser presidente tanto como ella para volver a estar cerca del poder. Es decir, hasta que el interés los volvió a unir. Ambos tienen el apoyo de sectores marcados del peronismo de hoy y será importante ver el peso de cada uno en el Gobierno.

En el plano continental, la elección de Fernández resulta relevante por las coincidencias con otros gobernantes de la misma tendencia que se han ido instalando y por ver qué pasará con las graves crisis humanitarias pendientes, como las de Venezuela y Nicaragua, por ejemplo. Hay dos elementos a destacar: el predecible distanciamiento con Bolsonaro de Brasil, su mayor socio comercial, y el inminente acercamiento con Andrés Manuel López Obrador, de México, un país tan distante y con una relación comercial menor pero demasiado relevante hoy en lo político para hacer contrapeso al gigante brasileño, lo que se puede juzgar como una muestra de pragmatismo del argentino, que recientemente acusó a Bugs Bunny de ser una especie de agente del imperialismo estadounidense.

López Obrador tiene delante sí, como todos los presidentes mexicanos, la difícil relación con Estados Unidos y en particular con Trump. Ello llevó por ejemplo a que no formará parte del Grupo de Lima, bloque que con el paso de los meses ha ido perdiendo contundencia para lograr su objetivo. Un acercamiento político-ideológico entre Argentina y México puede resultar inquietante para lograr avances en asuntos urgentes como la democratización de Venezuela. Como sabemos, los bloques y organismos internacionales son los que sus gobernantes quieren que sean. Desde la perspectiva peruana, habrá que estar muy atentos, porque hemos sido animadores del Grupo de Lima y fundadores de la Alianza del Pacífico junto con Chile, Colombia y México.