Opinión

Malas maneras

Cuando el periodismo de espectáculos en tv está herido de muerte, el canal estatal le da la estocada

04 de Marzo del 2018 - 12:33 Johnny Padilla

La televisión comercial es fría, dura, se rige por cifras y esa audiencia que se busca sin límite; muchísimas veces apelando a todo. “Cuántos te ven, cuánto vales” es la consigna para justificar decisiones de quienes determinan quién cumplió ciclos y despiden programas con la impavidez de echar un papel al tacho. “Es un negocio”, afirman los que están en el medio televisivo, y agregan: “Esas son las reglas, nos gusten o no”. Por esa cruel dinámica, los televidentes en el Perú ven lo que les toca, no hay otra; como dicen los chicos: “A apechugar nomás”. En cambio, “suertudos” quienes pagan televisión por cable o por streaming, como Netflix, que están dejando poco a poco la señal abierta para buscar contenidos que les resulten más interesantes. ¿Y qué pasa con los que se tienen que conformar con los canales tradicionales? Pues tienen a TV Perú, el canal del Estado, el de todos los peruanos, que no se debe a la locura de la competencia y que todos coinciden con que tiene una programación a la altura.

Por esa línea de trabajo, que se ha mantenido hasta ahora en la toma de decisiones de la televisora, resultó totalmente desatinada la salida del aire de A mi manera, programa de entrevistas a figuras del espectáculo y la cultura que condujo hasta el 28 de febrero último la destacada periodista Patricia Salinas. Y no solo porque una profesional de categoría, experiencia y empatía con los entrevistados salga del aire, dejando un vacío difícil de llenar, sino porque cuando el género del periodismo de espectáculos en televisión está herido de muerte y no hay referentes al alcance, el canal estatal se encarga de darle la estocada final. Cuando hoy la mayoría de televidentes piensa que invitar a un personaje de la farándula a televisión o radio es atacarlo, prepararle una emboscada, hurgar en su vida privada y ventilarla sin empacho, pues uno de los espacios que no hacía eso deja de emitirse sin una justificación coherente. ¿Por qué no se propuso mejorarlo, cambiarlo de horario, refrescarlo? No, se le puso fecha de caducidad sin ser consciente de lo negativo que resulta su cierre para todos los que buscamos elevar el nivel de hacer periodismo relacionado con las verdaderas figuras de la televisión, el cine, el teatro y la música. Patricia Salinas ha recibido el apoyo de muchísimos artistas que lamentan su ausencia de la TV, que esperemos sea corta, ya que le sobran talento y decencia en una profesión que las exige a gritos.