Eduardo Valentín
"Después de todo, la muerte es solo un síntoma de que hubo vida", escribió Mario Benedetti, el más grande escritor uruguayo y uno de las voces más trascendentes de Latinoamérica, que murió ayer en su casa de Montevideo, a los 88 años, después de haber recibido la alta médica por una enfermedad intestinal. El autor trabajaba un nuevo libro de poesía "Biografía para encontrarme". Mauricio Rosencof declaró "Se nos ha ido un referente, no solo de la literatura, sino de nuestra identidad, y por sobre todas las cosas un gran hombre y un gran amigo", él director de Cultura de la Intendencia (alcaldía) de Montevideo, agregó: "El velatorio del laureado escritor será en el Palacio Legislativo; y el sepelio, en el Panteón Nacional. Las autoridades coordinan declarar duelo nacional".
Benedetti, en su extensa producción de más de 60 obras literarias abordó todos los géneros e, incluso, algunas canciones. Con "La tregua" (1960) y "Gracias por el fuego" (1965) fue considerado en el "boom" de la novela latinoamericana de los 60, cuyos principales representantes son Gabriel García Márquez, Julio Cortázar, Mario Vargas Llosa y Carlos Fuentes. Estas dos novelas de amor, y la vez de toma de conciencia frente a una sociedad en crisis, fueron éxitos literarios, traducidas a 19 idiomas y llevadas al cine, teatro, radio y televisión. Destacaron también: el ensayo "El escritor latinoamericano y la revolución posible", de 1974, los cuentos de "Con y sin nostalgias" en 1977 y los poemas de "Viento del exilio" de 1981. También publicó "El país de la cola de paja", "Montevideanos" y "Poemas de la oficina". En 1986 recibió el galardón Jristo Borev de Bulgaria por su obra poética y ensayística, y al año siguiente Amnistía Internacional le otorgó el Premio Llama de Oro por su novela "Primavera con una esquina rota". En 1999 obtuvo el premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana. Benedetti fue uno de los constantes y firmes defensores de la revolución cubana y mantuvo inalterable su adhesión al líder Fidel Castro. Su última obra publicada, el poemario "Testigo de uno mismo", fue presentada en agosto del año pasado y obtuvo un rotundo éxito.
El escritor Mario Benedetti murió y dejó huérfana a la literatura uruguaya y latinoamericana de uno de sus poetas y narradores más prolíficos, venerado por generaciones por su ética social y su melancólico canto a la vida. Sus poesías fueron cantadas por autores como Joan Manuel Serrat, Daniel Viglietti, Nacha Guevara, Mercedes Sosa y aquí en Huancayo el grupo "Llaqta Wayra"
Benedetti recibió numerosas distinciones, entre ellas la Medalla Haydee Santamaría del 30 aniversario de la Casa de las Américas en La Habana (1989) y la Medalla Gabriela Mistral del Gobierno chileno (1996).
Además, el premio León Felipe de España a los valores cívicos (1997), el Iberoamericano José Martí y el Internacional italiano de Literatura La Cultura del Mar, ambos en 2001, año en que también fue nombrado "Ciudadano Ilustre de Montevideo". Poeta sin estridencias de ninguna clase, la prodigiosa pluma hizo de la discreción y de la humildad rasgos genuinos que le acompañaron hasta el día del adiós, para dejar un legado que rebasa las fronteras de lo literario, convirtiéndose en una voz que crece venciendo a la muerte.

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