El Gobierno Central acaba de promulgar la Ley 29263, modificando varios artículos del Código Penal y de la Ley General del Ambiente. Esto es una buena noticia, pues la presencia de dicha ley implica mayores sanciones para todas las personas que en forma diaria depredan el bosque seco de la región Lambayeque.
En uno de los artículos de la Ley Nº 29263, establece sanciones más severas a la tala ilegal de las especies forestales como el algarrobo y zapote en la costa peruana u otros tipos de árboles en la sierra y la selva. Se calcula que anualmente se extrae de manera ilegal más de 221 mil metros cúbicos de madera, es decir el 15 por ciento de la producción nacional, cuyo valor es de alrededor de 44.5 millones de dólares. Por eso era necesario hacer algo para contrarrestar este problema.
En nuestro medio, el gerente de Recursos Naturales y Medio Ambiente del Gobierno Regional de Lambayeque, ingeniero, Juan Mercedes Sandoval Valdivieso señalaba que entre 7 mil y 10 mil hectáreas de bosques son depredadas anualmente en la región.
Sandoval fue enfático al señalar que de mantenerse estas cifras, las 620 mil hectáreas de bosque que existen en Lambayeque desaparecerán en unos 60 años, cosa que debemos evitar a toda costa, pues los bosques cumplen un rol muy importante en el ambiente.
Explicó que las zonas que experimentan este atentando contra los bosques son Las Pampas y Boca Chica, en el distrito de Olmos; diversas zonas del Bosque de Pómac que pertenecen a caseríos de los distritos de Pítipo, Illimo, Pacora y Jayanca.
También se registran el incremento de la tala de árboles en los sectores de Ñaupe, Cerro Chalpón, Tongorrape, Chóchope y Oyotún así como en Salas, Motupe, Jayanca, Lagunas, Mayascón y Nueva Arica.
Entre los esfuerzos del ejecutivo regional para contrarrestar la tala indiscriminada en especial en los bosques de algarrobo y zapote, está la de reactivar la Mesa de Concertación Forestal que fuera creada mediante Ordenanza Regional en el 2003 y que integra a representantes de las organizaciones como la dirección regional de Agricultura, la Junta de Usuarios, Administración Técnica del distrito de Riego del Valle Chancay; y la Policía de Turismo y Ecología.
Dicha instancia debe encargarse de convocar a todas las entidades vinculadas con el tema forestal y medio ambiente para debatir sobre la problemática que afecta los recursos naturales de Lambayeque, así como promover políticas de protección y conservación de los bosques secos de la región e impulsar proyectos de desarrollo forestal (reforestación).
Ahora, las organizaciones y las autoridades deben velar para que las modificaciones que se han realizado al Código Penal y de la Ley General del Ambiente se cumplan y de verdad se sancionen con todo el peso de la ley a los que talan y a los que incentivan la tala de los bosques secos.
La paulatina desaparición de los bosque secos en la región Lambayeque no solo afectan a los moradores de dichas zonas sino que también contribuye al cambio climático que se siente, incrementando la ausencia de precipitaciones pluviales en los meses de verano.