Meditación sobre el poder
Meditación sobre el poder

Uno: Culpable eres tú

Hace mucho tiempo que los Humala abrazaron el pragmatismo como norma de conducta. Amparándose en la idea difusa del "nacionalismo" (de una u otra forma todos somos nacionalistas) la pareja presidencial ha liquidado a todos los que se han puesto en medio de su camino, incluso a los amigos. Supongo que, en la intimidad, los Humala se repiten el mantra de turno: "así es la política". Pero lo cierto es que la forma en que Valdés ha sido expectorado -igual a cuando Siomi Lerner fue degollado hace unos meses- denota que la ambición del cóndor bicéfalo que nos gobierna es tan grande que no duda en sacrificar ante el altar de la política, cuando lo considera necesario, a los viejos compañeros de ruta coleccionados en el ascenso hasta la solitaria cumbre del poder. Allí no hay sitio para nadie más, acaso para Samín. De NALLANTA será difícil escuchar un humano: "culpable soy yo". Antes, rodarán cabezas. En eso los Humala se parecen a Fujimori.

Dos: Non praevalebunt

En la soledad de ese poder que no conoce sino intereses y beneficios tendría que pensar un poco más el rector rebelde Marcial Rubio. Dante narra bien la desolación de los rebeldes y soberbios. Bossuet, al constatar que nada de fe queda en gente como esta, apela a su sentido común. ¡Rubio, reacciona! ¡Da un paso al costado! Has cometido el grave error de creer que podrías doblegar a la Iglesia Católica focalizando el odio anticlerical de la izquierda peruana en el cardenal Cipriani. Lo que no nunca pudo comprender el rector rebelde es que toda estrategia dirigida a liquidar a un pastor de la Iglesia siempre la ha fortalecido. No hay excepción a esta regla. A mediano o largo plazo, la Iglesia sale fortalecida. Miren si no el último pronunciamiento de la Conferencia Episcopal cerrando filas con Roma. Esta postura contrasta con la debilidad de la posición de Rubio y de la camarilla progresista que mantiene secuestrada a la Universidad de Dintilhac, Víctor Andrés Belaunde y Riva Agüero. Son tantas las fracturas entre sus falanges -sorprende el tartamudeo de los otrora locuaces Efraín Gonzales de Olarte, el vicerrector que insultó al Cardenal, y la papisa Pepi Patrón, esa furia de la izquierda caviar- que no tardarán en surgir las voces del disenso. Castillo Freyre es el primero. Seguir al triunvirato caviar es caminar hacia el abismo. Porque no hace falta razonar mucho para constatar que esta alianza de intereses creados ha dinamitado toda posibilidad de diálogo logrando que el Vaticano señale sin género de dudas la catadura real de ese sóviet que no duda en destruir lo que sólo ha sabido usufructuar. Son como Stalin. Están dispuestos a emplear "tierra quemada". ¡Renuncien, por el bien de la universidad!

Tres: ¡Incluye, puh!

Me perturba contemplar cómo un sector del gobierno pasa piola a pesar de su asombrosa ineficacia. Sonríen para la foto como si gracias a ellos el Perú fuera otro. En serio, Presidenta Nadine, TU ministra Carolina Trivelli es francamente ineficaz.