La Fiesta del Medio Otoño, también conocida como la Fiesta o Festival de la Luna, se celebra cada año el día 15 del octavo mes del calendario lunisolar chino. Este evento coincide con la primera luna llena de la temporada e imparte su máximo esplendor a mediados del otoño, entre septiembre y principios de octubre. Para celebrar, las familias preparan una contundente cena, y luego salen a observar por largo rato la luna, esperando que el año sea próspero y traiga una “buena cosecha”.
El consagrado chifa Titi, tiene siempre esta fecha en su calendario de eventos especiales y este año, aprovechando su hermoso e imponente local de La Molina, decide celebrarlo con un menú de doce tiempos, inspirado en los paseos que el chef Bruce Loó Chan hacía con su abuelo de pequeño.
HISTORIA. William “Titi” Chan y su esposa Juana Chin abrieron las puertas de su primer local en los años 50 en plena calle Capón. Un lugar sencillo, con mesas y sillas hechas por ellos mismos, pero siempre visitados por los amantes del buen comer. Las mudanzas fueron varias, buscando mejorar y crecer. Hasta que llegaron al emblemático local de San Isidro, donde la segunda y tercera generación de Chan ha estado a cargo del negocio hasta el momento. Un restaurante que en su momento decidió crecer, no en su número de locales, sino en cuanto a calidad, que ha venido satisfaciendo la demanda del gusto local sin sacrificar autenticidad ahondando en milenarias tradiciones y técnicas. El Chifa Titi se ha convertido en estos años, en un símbolo de calidad, con una carta abundante y variada, donde se cuida mucho la procedencia de los insumos, y el servicio. Esto lo ha llevado a obtener el premio al Mejor Restaurante Chifa en los premios Summum durante muchos años y ahora también en los premios Somos.
RENOVACIÓN. Ahora con este espacio más cómodo, el chef Loo Chan puede dar rienda suelta a su creatividad, y esta vez lo hace con un menú entretenido y cargado de sabores. Comenzamos la experiencia con un fino consomé fortificado de pichón, donde se utiliza calabaza de invierno y se cocinan todos ingredientes lentamente hasta obtener un caldo transparente y ligero pero lleno de sabor. Convence el Chang fan de conchas y langostinos, tuile de camarón y gel de mango con mayonesa de coral y aceite de ajíes; y el xiolongbao de cangrejo es delicado y sabroso, se sirve sobre chupe de langostinos, aire de hinojo, aceite de huacatay y toques de leche coco. El pastel de nabo lleva una salsa XO hecha en casa muy buena. Hay platos vegetarianos como el hamsoykok, un popular dim sum frito de la cocina cantonesa que combina una masa crujiente y chiclosa de arroz glutinoso con un sabroso relleno, esta vez de verduras.
SABORES. Continúa un Butaokok de cordero, una especie de papa rellena de cordero, con doble fritura y una masa por fuera elegante y delicada. La flor de loto es masa de hojaldre rellena de pato asado delicioso. Y el siumai de arroz glutinoso trufado, está envuelto en cortes wagyu perfectamente cocidos, un plato contundente que me encantaría encontrar en la carta. La cabeza de león es una albóndiga aireada, muy bien lograda. Se manejan la tradición y la técnica y se siente en cada bocado del menú. Maneja hábilmente el ácido, el picante y el amargo. Cierra la parte salada un Kau Yoke de cerdo. los postres notables ambos, la barba de dragón y el mooncake especial con sabores de tarta vasca.
Chifa Titi
La Molina: Calle Los Bambúes 198.
Reservas en @chifa.titi.
Menú por el festival de la luna en Chifa Titi
Titi es un símbolo de calidad, con una carta abundante y variada, donde se cuida mucho la procedencia de los insumos, y el servicio