A sabiendas que existe la libertad de empresas y las excepciones del caso en toda regla, no podemos dar las espaldas a un problema que urge realmente de soluciones inmediatas ante una realidad, que, sencillamente es catalogada como ?deplorable- y cuyas pruebas se remiten a las calles de Huamanga en donde el caos y desorden imperan y se multiplican "gracias" a la presencia de miles de mototaxis y mototaxistas. Repetimos que hay excepciones honrosas que habría que contar con los dedos de las manos.
Deplorable servicio porque no tienen siquiera las condiciones mínimas de seguridad, porque detrás de miles y miles de mototaxis solo está presente el interés económico (cuando no) el interés monetario exclusivamente, deplorable servicio porque muchos de sus conductores son verdaderos delincuentes del volante "expertos" en la coima unida a la pendejada y malicia, siempre saltando por los esquemas establecidos de seguridad, siempre vomitando por sobre las mínimas reglas de relaciones humanas y buen trato, siempre escupiendo a los cuatro costados en símbolo del "achoramiento" estúpido?casi siempre sin diferenciar si se traslada a seres humanos o animales ¡igualito es!.
Esta nueva "plaga" que ha invadido nuestras calles no tiene pizca de consideración a quienes somos parte de un mercado de usuarios, son amantes de la cochinada, y por ende, de los malos olores, muchos se han peleado con el agua y jabón hace mucho tiempo, no conocen ni quieren conocer el significado de la palabra ?calidad- conllevando casi generalmente la costumbre de mentar a la madre a quien les dé la reverenda gana, gustan vestir a lo "faite", calzar zapatillas mugrosas y pestilentes y emanar olores a sobaco las veinticuatro horas del día, ¿ lo ha comprobado?.
Normalmente esta dupla maravillosa de mototaxis y mototaxistas anda de la mano con lo vulgar y chabacano, desde su presentación personal hasta el trato que brindan a sus usuarios?son mugre que busca y gusta de la mugre, no les interesa para nada esforzarse en mejorar el servicio a sus pasajeros?y casi siempre están con la cantaleta de ser "pobrecitos", de trabajar como "hormiguitas", y de ser maltratados por las autoridades?la realidad? Solo buscan ganar, ganar, ganar y seguir ganando.
Si muchos de ellos pudieran llevar en sus vehículos chanchos, gallinas y personas a la vez, no tendrían ningún atisbo de hacerlo, si pudieran matarse entre ellos ante sus locas carreras ganándose algún pasajero en las calles de Huamanga, si pudieran romper reglas de tránsito, piernas, brazos y costillas con tal de seguir reinando en las calles ¡ también lo harían!..¿Hasta cuándo?...insistimos, con las excepciones honrosas y contadísimas?existe una mayoría de mototaxis y mototaxistas que se han convertido en una seria amenaza "gracias" a su deplorable servicio.

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