Chicago, era en los años 20, sinónimo de corrupción, y de "protección". Se trataba de un grupo de delincuentes que amparados en la brutalidad y su armamento; chantajeaban con "cupos" a los comerciantes y empresarios que apostaron por esa ciudad norteamericana y por su desarrollo. Eran el "lúmpen". A quien le caía mal, o siquiera creían que había hablado contra la mafia, era sujeto a "visitas", donde cerraban el local, lo destruían, se llevaban todo lo que podían, o lo más económico: Enviaban a un grupo de matones para apedrear los locales. Y si querían evitar esta clase de acciones, pues tenían que entregar mensualmente un "derecho de protección". Nadie escapaba, porque en esta mafia estaban metidos el alcalde, los jueces, fiscales, policías. (es que como dijimos el pescado se pudre por la cabeza). El resultado fue que todos los empresarios que normalmente solo quieren hacer buenos negocios y odian los juicios y denuncias; comenzaron a emigrar a otras ciudades, aledañas o lejanas; pero con seguridad para la inversión. Ante la depresión económica, el desempleo ocasionado, la corrupción institucionalizada con las licencias para vender licor, se erigió como el "zar de la corrupción", nada menos que Al Capone. El Estado sintió que criaba en sus propias entrañas a la pus, al vómito negro de la corrupción; entonces, asustado, le encargó a Elliot Ness, un fiscal incorruptible que desconocía la palabra "genuflexión", a que desmontara la mafia, donde el alcalde y sus funcionarios con rostro de profesores universitarios, recibían la parte más grande del botín. Así fue como se dio a conocer la lista de los jueces y fiscales corruptos que habían traficado con cargos y puestos, para justamente asegurar todo el aparato infernal. El resultado fue que este fiscal pasó a la historia, y el Estado Norteamericano demostró al mundo que en el combate a la corrupción todo es cuestión de decisión. En Puno, lamentablemente no tenemos a un fiscal parecido a Ness, pero sí tenemos al resto de corruptos y de mafiosos; y sobre todo al "capo di tutti capi" que de cada "intervención" hecha por su banda de delincuentes, al mando de su "perro de chacra", recibe la mitad de lo que no aparece en las actas. Ahora, al parecer ya no habla de "gobernando con el pueblo". ¿Será porque ahora es "gobernando con la mafia"?

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