La primera acepción de la voz o palabra “choro” viene del caló, lenguaje o dialecto de los gitanos, “choró”. Según el Diccionario de la Lengua Española de la Real Academia Española, es un nombre sustantivo vulgar que significa ratero, descuidero, ladrón o ladronzuelo. Descuidero se aplica al ratero que suele hurtar aprovechándose del descuido ajeno. Este concepto se ha ampliado en el habla cotidiana del Perú; choro también significa ladrón que usa la violencia para arrebatar la propiedad ajena. En ese sentido se está divulgando por los medios de comunicación una frase sangrienta “Mata a un choro, siembra un árbol”. Esta expresión refleja la desesperación de los sectores populares de la sociedad civil ante la terrible inseguridad que produce la violencia en las calles. También hay que combatir esta respuesta homicida que solo puede agravar la insoportable situación que padecemos los peruanos y los extranjeros que viven o llegan al país. Una manera eficaz de combatir toda forma de violencia es destacar, divulgar a otros sectores de la sociedad civil que están actuando de manera civilizada y bien informada sobre la inseguridad ciudadana. Los jefes de los planes de gobierno de las organizaciones políticas y los encargados específicamente de este gravísimo problema deberían buscar a los especialistas que investigan y trabajan en el combate a la delincuencia y al lumpencapitalismo que domina a la sociedad. Por ejemplo, existe una asociación integrada por oficiales generales y superiores de la Policía Nacional del Perú que están especializados en investigación policial y en ciencias políticas. Esta institución realiza un trabajo analítico de la problemática de la inseguridad ciudadana. No basta, como suelen crear algunos politiqueros, con tener un general de la Policía con alguna experiencia y algún renombre para prometerle a la ciudadanía la solución al más grave problema que padecen todos los peruanos, pero con mayor intensidad los más pobres. Este no es un problema que puede ser solucionado por una sola organización ni por un grupo de jefes de planes de gobierno; todos los equipos juntos y actuando coordinadamente apenas podrán hacer un esbozo de la solución a la inseguridad que desbasta al país. En el próximo periodo, el gobierno y la oposición tendrán que funcionar como un solo puño para intentar vencer a la delincuencia que pulula en las calles y al crimen organizado que ha infiltrado a casi todas las organizaciones tutelares. La institución a la que me refiero no es la única, pero tal vez sea una de las más calificadas, se llama Alianza para Investigación y Protección en Seguridad Ciudadana, cuenta con el apoyo de entidades nacionales e internacionales. No olvidemos que enfrentamos a miles de asaltantes y extorsionadores y a muchas bandas internacionales y a carteles poderosísimos. Es obvio que las instituciones especializadas deben incorporar el grave problema que significa la escandalosa actuación de muchos fiscales y muchos jueces. Para la inmensa mayoría de los peruanos, los políticos corruptos siempre salen bien librados y muchos delincuentes descubiertos con las manos en la masa y grabados en flagrancia salen libres y se burlan de sus víctimas. No mates a un choro; apoya la tesis que señala que la seguridad ciudadana es tarea y compromiso de todos, pero denuncia que en la práctica no se cumple. Divulga lo que dice la alianza antes citada: “No se respetan los roles, funciones, misiones y menos la institucionalidad de las organizaciones públicas que integran la estructura del Estado, que deben complementarse y no superponerse o sustituirse; en consecuencia, el Sistema Nacional de Seguridad Ciudadana no funciona con la eficiencia requerida deviniendo en inoperante lo que amerita revertirse y superar prioritariamente”. No mates a un choro, exígele a todos los candidatos presidenciales y a los candidatos a representar tu región en el Congreso que te expliquen una y otra vez como van a combatir la delincuencia; cómo van a unirse con los otros políticos para no seguir fracasando en el futuro inmediato. No mates a un choro, ayuda a combatir la barbarie en cualquiera de sus formas. No mates a un choro, impide con tu denuncia, con tu voz y con tu voto que los choros nos gobiernen. No mates a un choro, reclama para que los expertos en seguridad ciudadana manejen unidos el gravísimo problema de sobrevivir en el Perú. No mates a un choro, exige que respeten tu derecho a la vida, a la propiedad y así ayudarás a eliminar a muchos choros de arriba y de abajo.

“No mates a un choro, impide con tu denuncia, con tu voz y con tu voto que los choros nos gobiernen”