Opinión

Nuevo atentado contra Oleoducto Norperuano

COLUMNA: EDITORIAL

13 de Agosto del 2019 - 07:00 Editorial

Ayer por la mañana, por tercera vez en lo que va del año, la empresa estatal Petroperú informó que el Oleoducto Norperuano había sufrido un nuevo “atentado”, esta vez en el kilómetro 401 del Tramo II, en la región Amazonas, por lo que pidió a las autoridades dotar de vigilancia a dicha estructura, que permite llevar crudo de la selva a la costa norte.

Se trata de un corte de casi 25 centímetros que ocasionó un derrame de petróleo, lo que afectó la vegetación de la zona. Fue necesario activar un plan de emergencia a fin de evitar que el crudo dañe el cauce del río Wiwaco, lo que finalmente se consiguió.

Según una pericia preliminar, la avería fue ocasionada intencionalmente.

Ante esta situación, ha hecho bien Petroperú en solicitar la presencia del Ministerio Público y de la Policía Nacional, que ojalá actúen con la celeridad y la eficiencia necesarias a fin de dar con los responsables de estos actos al margen de la ley. Tengamos en cuenta que es la tercera vez que esto sucede en lo que va del año. Hay investigaciones abiertas, pero nada más.

Quienes en la zona se oponen a la explotación petrolera o buscan empleo limpiando el crudo derramado por estos cortes intencionales no pueden seguir cometiendo este tipo de delitos, por lo que es necesario actuar con total contundencia, pues para eso existe el Estado de Derecho y la legalidad.

No se trata de afectar a las comunidades nativas porque sí, tal como sostienen algunos, sino de ir contra aquellos que estarían violando la ley.

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