Con el corazón y la faz colmados de fe, amor y abnegación, consagrado al servicio perenne de la Palabra de Dios, la Orden Religiosa de los Padres Oblatos de San José de Asti, de Italia, conmemora hoy el sexagésimo aniversario de su arribo a Chimbote, precisamente en este "Año Sacerdotal".
Seis décadas, cuando aquí habitaba un puñado de cristianos pueblerinos, celebrando por tradición la Fiesta Patronal de San Pedrito, en una capilla de quincha, en Pueblo Nuevo. Mientras, entre las avenidas Gálvez y Pardo, existía la capilla de madera "Purísima Concepción".
Desde aquel tiempo, con la presencia del Padre Marcos Libardoni (después Obispo), por entonces rector de la Comunidad Religiosa de los Padres Oblatos, el dinámico y amabilísimo Padre Luis Paganini Colombo ?después del Padre peruano Moisés Chirinos- asumió como párroco de la Parroquia "San Carlos Borromeo", y emprendió la gran cruzada evangelizadora que hoy a cabalidad y con aprecio, la comunidad chimbotana reconoce.
Los Padres de la península europea, como el activo sacerdote Angel Sciandra; el respetado Padre Ciro Palai; el multifacético Padre Luis Zanzóttera (después Obispo); el amable Padre Mario Di Paolo; el inquieto sacerdote Marino Strinati; el conversador Padre Octavio Tanzi; el solemne Eugenio Gherlone; el respetuoso Padre Dante Frasnelli (Obispo Emérito de Huari); el correcto sacerdote Carlos Carazzola; el emprendedor Padre Antonio Santarsiero (actual Obispo de Huacho); el cumplidor Padre Santiago Sandri o el persistente Padre Pascual Pontelandolfo, han sido depositarios de la Tabla Cristiana y que hoy la continúa plasmando el Párroco Guillermo Javier Támara Rodríguez, OSJ.
Pero entre esta legión de Oblatos, supervive un descendiente ítalo ? austriaco, rector de la Comunidad de Padres Oblatos de San José; de vida calma, pero viva y de acción cristiana un tanto silenciosa, pero constante y elocuente. Es el carismático Padre Javier Gáller Eccher, ahora orientador de oblatos chimbotanos y otros peruanos, como actual Vicario General de la Diócesis de Chimbote, que encamina Monseñor Ángel Francisco Simón Piorno.
Los Oblatos, pertenecientes a la orden creada por San José Marello, desde su llegada a Chimbote el 04 de Noviembre de 1949, a la vez tienen que ufanarse de celebrar el 68 aniversario de la fundación de nuestra Parroquia, que lleva el nombre del Arzobispo San Carlos Borromeo.
Como siervos de Dios, los sacerdotes oblatos saben conducir y practicar la religión Católica en este mundo contemporáneo zigzagueante, transportando una misión celestial, fiel a su vocación, trabajando con entusiasmo y amor, en la viña del Señor.
Tras 60 años, se levanta imponente el Colegio Parroquial "Antonio Raimondi", así como los colegios "Niño Dios" y la Escuela "Niño Jesús". Posteriormente construyen la Parroquia "Santo Toribio de Mogrovejo". Los Oblatos fueron además motor de la Asociación Católica de Damas y de la Asociación Juvenil.
Contribuyeron en el funcionamiento de la Cuna Maternal, el Hospicio de Ancianos, de la Cooperativa "San Carlos Borromeo", Amén de alentar la aspiración sacerdotal. Ahora, más que nunca, pueden reconocer la gracia del Creador y poder responder con humildad y amor, por ser el Espíritu de Jesús, el que brinda la luz y la fuerza en el discernimiento en la senda por alcanzar la paz divina.
La Comunidad de Padres Oblatos de San José de Asti, en su asistencia espiritual permanente; en encuentros de confraternidad, o jornadas de oración con laicos y fieles, es conciente con lo que preconiza el Papa Benedicto XVI: "Lo que vale para los presbíteros, vale aún más para nosotros los obispos".
En esta conmemoración, que la paz social y el amor por el Todopoderoso, sea siempre el mayor anhelo de los Oblatos, tal como lo ha verificado este ex acólito, que sabe preservar los más gratos recuerdos de su vida agitada, noble y tenaz que en 60 años van consolidando su misión estos acariciados ministros de Dios, en la esfera de Chimbote y su jurisdicción. Congratulaciones.

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