ALBERTO LLANOS
El Padre Nuestro, la oración católica que Jesús lo habría dicho, sería ilusorio y sería una plegaria a los intereses terrenales de esta Iglesia que hoy jefatura Benedicto XVI. Se han adueñado los católicos con todos sus obscurantismos. El estudioso Jesús Ruiz Durand dice que esta oración que recitan ahora los católicos es muy pálida y pobre en profundidad. Como si sus traductores hubieran querido hacer una versión menos profunda, menos filosófica. Ruiz Durand explica: De esta oración derivó la versión actual del "Padre Nuestro", la oración ecuménica de ISSA (Jesucristo). Ella está escrita en arameo, en una piedra de mármol, en Jerusalén / Palestina, en el Monte de los Olivos. El arameo era un idioma originario de la Alta Mesopotamia (siglo VI aC). Jesús siempre le hablaba al pueblo en arameo. La traducción del Padre Nuestro escrito en arameo al español es obra de Jesús Ruiz Durand (diseñador gráfico, matemático, pintor y músico) y que el auténtico Padre Nuestro dice así:
Padre-Madre, respiración de la Vida, / ¡Fuente del sonido, Acción sin palabras, Creador del Cosmos! / Haz brillar tu luz dentro de nosotros, / entre nosotros y fuera de nosotros para que podamos hacerla útil.
Ayúdanos a seguir nuestro camino / respirando tan sólo el sentimiento que emana de Ti. / Nuestro Yo, en el mismo paso, pueda estar con el Tuyo, / para que caminemos como reyes y reinas con todas las otras criaturas. Que tu deseo y el nuestro, sean uno sólo, / en toda la Luz, así como en todas las formas, / en toda existencia individual, así como en todas las comunidades. Haznos sentir el alma de la Tierra dentro de nosotros, / pues, de esta forma, sentiremos la Sabiduría que existe en todo. / No permitas que la superficialidad / y la apariencia de las cosas del mundo nos engañe, / Y líbranos de todo aquello que impide nuestro crecimiento. No nos dejes caer en el olvido de que Tú eres el Poder y la Gloria del mundo, / la Canción que se renueva de tiempo en tiempo y que todo lo embellece. / Que Tu amor esté donde crecen nuestras acciones. / ¡Que así sea!
El autor de la traducción de esta hermosa plegaria de Jesús y hecha por su tocayo Jesús Ruiz Durand, concluye lo último: Jesús siempre me cayó bien, sin "Santos Papas infalibles" de por medio, muy lejos de las mafias católicas fundamentalistas intolerantes y cómplices de los KuKluxklan, Hitlers, Mussolinis, Francos, Fujimoris y demás repugnantes alimañas corruptas que enturbian y destruyen la vida.