El próximo 10 de abril, los peruanos elegiremos a nuestros cinco representantes ante el Parlamento Andino (PA), sin embargo, desde la primera elección en el 2006, poco es lo que se ha sabido de la función que cumplen estos parlamentarios.
El PA es un órgano deliberante y de control de la Comunidad Andina (CAN), creado el 25 de octubre de 1979 en La Paz, pero entró en vigencia en enero de 1984. Sus estados miembros son Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú; mientras que Chile es miembro asociado.
La misión del Parlamento Andino no es legislar, sino brindar consejos y dar su opinión sobre algún tema que afecte a alguno de los miembros de la Comunidad Andina. Justamente de ahí derivan las críticas a este organismo, dado que sus resoluciones no son vinculantes, por lo que sus decisiones y recomendaciones tienen poca eficacia.
En Bolivia, el ex parlamentario andino Gastón Cornejo refirió que, "el Parlamento Andino es estéril"; también en el Perú, el congresista Víctor Andrés García Belaúnde, fue crudo en su crítica al señalar que, "el Parlamento Andino no sirve para nada y que sólo es un grupo de amigos que se reúne para hablar de integración y de problemas que ellos no pueden resolver; de gente con privilegios, pero sin responsabilidad".
Otra opinión lapidaria a este ente parlamentario fue la que hizo el presidente de la Comisión de Justicia del Congreso, el fujimorista Rolando Sousa, quien dijo que el Parlamento Andino es un "ente burocrático inútil y costoso".
Pese a ello, para las próximas elecciones tenemos un sinnúmero de candidatos que disputan una curul al Parlamento Andino, que les garantice buen sueldo e inmunidad por cinco años, pues los legisladores andinos ganan S/.15,080 nuevos soles al mes.
En el Perú, como bien coinciden varios analistas políticos, basta con aplicar una breve encuesta a la población, para saber que la mayoría de ciudadanos no tiene ni idea de lo qué es ni para qué sirve el Parlamento Andino, pese a que ya en el 2006 por primera vez elegimos en forma directa a nuestros primeros cinco representantes ante este organismo.
Los parlamentarios andinos del Perú, como representantes de los electores, deberían fiscalizar el proceso de integración e impulsarlo en la sociedad, ellos bien podrían participar en las comisiones del Congreso, en temas vinculados a su función; sin embargo, se les ha limitado esta participación.
Por ello, habría que analizar la normativa constitucional, y adoptar decisiones que deslinden en la productividad de los "parlandinos", más allá de llenarse los bolsillos con jugosos sueldos y gozar de exorbitantes viáticos.

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