Políticos, politiqueros y politicastros
Políticos, politiqueros y politicastros

En la jerga política se suele usar indebidamente la frase “clase política” para referirse al grupo de ciudadanos elegidos para ejercer una función pública y a los funcionarios que trabajan para el Estado. Este segmento de los políticos no constituyen una clase social en el sentido usual de esta frase; en este grupo suele haber ciudadanos y ciudadanas provenientes de todas las clases sociales: alta, media y baja. En la realidad actual del Perú, este grupo de políticos constituyen metafóricamente una costra política, en el sentido que son la cubierta exterior de la podredumbre moral en la que ha caído la sociedad peruana. El uso correcto del idioma es necesario para la formación y educación de los ciudadanos. Por ejemplo, en el español estándar la voz o palabra “política” tiene varias acepciones, algunas de las cuales son complementarias. Tal es el caso de las acepciones: “Perteneciente o relativo a la doctrina política y perteneciente o relativo a la actividad política”. Otras acepciones están referidas tanto a la palabra “política” como a la palabra “político”. Ese es el caso de las acepciones: “Arte, doctrina u opinión referente al gobierno de los Estados y actividad de quienes rigen o aspiran a regir los asuntos públicos”. En relación a todos los ciudadanos, son políticos cuando participan en la política según la siguiente acepción de esta palabra: “Actividad del ciudadano cuando interviene en los asuntos públicos, con su opinión, con su voto o de cualquier otro modo”. En relación a otro modo, en el Diccionario de la Real Academia Española está incluida la siguiente acepción: “Dicho de una persona: que interviene en las cosas del Gobierno y negocios del Estado”. Limitar el calificativo político solo a los funcionarios públicos, elegidos o no, es un error conceptual que se agrava cuando no usamos correctamente el idioma para diferenciar a todos los que actúan en política. El ciudadano que se inscribe en una organización política o social, que opina en asuntos públicos, que vota o postula en las elecciones presidenciales, regionales o municipales está cumpliendo con una obligación y ejerciendo un derecho político y es un político en el sentido amplio de la palabra. Es un error calificar como político a los que actúan mal en la política porque contribuye al desprestigio de esta actividad fundamental en una sociedad democrática o que lucha por ser democrática. Podemos denominar a estos ciudadanos como políticos o podemos usar la riqueza del español culto. Un mal político debe ser calificado como politiquero; politiquear es tratar de política con superficialidad o ligereza o hacer política de intrigas y bajezas. Un mal político también puede ser calificado como politicastro, que es peor que un politiquero porque es un político inhábil, rastrero, malintencionado, que actúa con fines y medios turbios. Cualquier parecido con los malos políticos peruanos no es una coincidencia. Considero que es necesario usar debidamente la palabra “politizar” porque en la lengua culta tiene dos acepciones que son opuestas. Una acepción está referida a: “Dar orientación o contenido político a acciones o pensamientos, etc., corrientemente no lo tienen”. Los politiqueros y los politicastros suelen usar indebidamente esta acepción cuando se les denuncia por sus fechorías. Estos malos políticos también usan esta acepción para referirse a asuntos realmente políticos, lo que constituye un error porque lo que es político, en el uso correcto de la palabra, no se puede politizar, su naturaleza es política. La acepción opuesta a la anterior es “inculcar a alguien una formación o conciencia política”. Cuando se menciona la voz “politizar”, es necesario explicar cuál es la acepción que usamos porque la primera se refiere a un error y la segunda a una acción correcta. Todas las acepciones anteriores se refieren a sociedades democráticas, a Estados democráticos. Los comunistas soviéticos tenían otra definición de la palabra política, cuando explicaban que: “Entran en la esfera de la política las cuestiones relativas a la organización del Estado, al gobierno del país, a la dirección de las clases, a la lucha de partidos, etc.” Según el Diccionario Iudin - Rosental, “en la política encuentran su expresión los intereses esenciales de las clases y las relaciones que entre ellas existen”. En esa época se denominaba “dictadura del proletariado” a la dictadura del Partido Comunista que manejaba a la Unión Soviética por la fuerza imperial que los comunistas chinos denominaron “social imperialismo”. En la actualidad las cosas han cambiado porque es evidente que la globalización es la etapa actual del capitalismo y porque los principales países comunistas están globalizados. En la actualidad en el Perú, quien maneja los poderes del Estado es un grupo de politiqueros y politicastros que forman una costra de corrupción e ineficacia. Una manera de combatirlos es calificarlos como tales. Salvo mejor opinión.