Empezaré conceptualizando, desde un paradigma humanista y una teoría socio crítica, bajo el principio de la concreticidad dialéctica, la, la cual es entendido como el proceso de creación de conocimiento o el uso en forma novedosa de conocimientos existentes centrado en la relación sujeto-objeto.
Los países altamente desarrollados han logrado el despegue económico, social y cultural precisamente por la importancia que le han dado a la investigación. Ahí están los casos norteamericanos, de Finlandia, China, Alemania, Brasil y la misma Argentina que han priorizado su inversión en la investigación científica. Los gobiernos americanos y europeos han direccionado sus esfuerzos en desarrollar investigación a todo nivel; prueba de ello son las grandes inversiones que hacen los Estados y empresas privadas. En América del Sur, con algunas excepciones como las ya mencionadas, se ha relegado la investigación a un tercer y cuarto plano, debido al enfoque chato de los diversos partidos políticos que han perdido la brújula del desarrollo nacional. La idea equivocada que al agro, la producción de materias primas, será nuestra panacea, ha generado un estancamiento en el progreso de los pueblos latinos. Gran responsabilidad, que no han sabido cumplir a cabalidad, la tiene las universidades, que se supone son el centro del saber y la meca de la investigación científica. Empero, sólo se han quedado en la declaración de principios, o si no, veamos algunos casos nuestros:
1.- Los profesores, muchos de los cuales, exigen que se le llamen catedráticos, han abdicado de su tarea de investigar, amen de que son remunerados para dedicar tiempo de su jornada laboral a la  que por supuesto, con algunas excepciones, se olvidaron de investigar.
2.- Ha disminuido la exigencia académica y los estudiantes universitarios le tiene pánico a la investigación.
3.- Los cursos de titulación han asesinado a la investigación, convirtiéndose las universidades en fábricas de profesionales que salen al mercado a repetir lo aportado por los clásicos y por nuevos talentos científicos de los últimos años que han producido en pro de la humanidad.
Y por favor no justifiquemos nuestro ocio con argumentos de falta de presupuesto estatal, aceptamos su veracidad, pero no menos cierto es también que la dejadez y la falta de iniciativa nos está ganando.