Las altiplánicas iras del presidente Evo Morales -hijo putativo de su homólogo Hugo Chávez-, le hicieron decir otro dislate. Tildar de "chabacano" a nuestro Mandatario Alan García, sin conocer el significado de esa palabra. Y claro, seguramente algunos enemigos jurados de la Lengua Española, dirán que no importa lo que signifique, sino como suena. Justamente por eso es que ocurren tantos entuertos, porque en la civilización a la cual odian algunos tontos útiles -pero gozan de sus comodidades-, es que la palabra mal escrita posiblemente arroje resultados que quiso evitar, y una palabra mal usada no solo demuestra una ignorancia proverbial.
De manera que el "chabacano", sin modales, gusto; con la mentalidad de anarco- huelguista, repitiendo los conceptos e insultos de otros, pisando los modales diplomáticos y el respeto elemental de los seres humanos; no es precisamente Alan García.
Además, conceder asilo político a personas perseguidas por razón de sus ideas, sin haber sido sentenciadas, por solo oponerse a un régimen enemigo de la propiedad privada, de la libertad de prensa, no es de chabacanos.
Es de chabacanos, mantener al lado como asesor político a un sentenciado por terrorismo (Walter Chávez), delincuente integrante de esa banda de asesinos, torturadores, secuestradores y chantajistas, llamada MRTA. De eso no se acuerda Evo Morales y, hoy, viene a darnos clases de cooperación judicial, de exigir que no asilemos a nadie.
La llama, no se acuerda cuando era maltona.
Sin embargo, no solo son los ex ministros los que emigran de la caótica Bolivia; de la Albania del altiplano; del Pol Pot vestido con motivos andinos; del racista al revés. Son muchos bolivianos y muchos otros ciudadanos que ven al Perú un país con futuro, con un modelo económico serio y coherente. Ahí están las empresas bolivianas "Equipetrol y Petrolex", que dejaron esa nación; y las manufactureras "Altifibers" y "Mabet" tienen planes, al igual que otras para cruzar esas fronteras. Este país de chabacanos busca a las empresas y Bolivia las ahuyenta.
"... Las condiciones que otorga Perú lastimosamente no las está otorgando Bolivia", alega Mauricio Etienne, de "Mabet SA". Algunos de los profesionales que trabajan en Perú son Erick Jurgensen, gerente de América TV; Juan Trigo, gerente de la compañía de Telefonía Móvil "Claro". Otros bolivianos que ocupan gerencias son Humberto Zogbi, en "Coca Cola"; Ernesto Melgar, en el "Banco de Crédito"; Luis Benavides, en el "Grupo Gloria"; Eduardo Salcedo, en "Procter & Gamble"; Rafael Macías en "Clorox", entre otros. ¿Quién es entonces el chabacano de la política y de la economía que hace huir a su propia gente?
Entonces, alguien debería de enseñarle el significado de las palabras, y que normalmente los humanos piensan antes de hablar y no al revés. Evo Morales se comporta como un satélite de Hugo Chávez, porque las diatribas de ese calibre son una constante del vecino caribeño.
En nuestro país, no aceptamos la imposición de nadie en nuestra política exterior, por eso celebramos tratados de libre comercio con dos países tan distintos como los Estados Unidos, como con la China comunista, y no nos importa un comino que Bolivia o Venezuela protesten, porque el Perú establezca una hoja de ruta para futuros tratados comerciales con la Comunidad Económica Europea y otras naciones que apetecen de nuestros mercados.
Finalmente, lo invitamos a leer un poco e ilustrarse sobre el significado de chabacano, que es una lengua criolla de Filipinas, derivada del español. Seguramente como sus frases incoherentes. Ahí lo dejamos, porque el Perú tiene otras prioridades, para perder el tiempo.

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