Si hay algo que camina bien en el país es la fortaleza de nuestra moneda, la estabilidad de la economía y el control de la inflación que permite a los peruanos mantener su poder adquisitivo, todo lo cual se sustenta en el buen trabajo y la autonomía del Banco Central de Reserva del Perú (BCR), algo que parece disgustar a por lo menos tres candidatos presidenciales de izquierda que –irónicamente– para ganar votos, han anunciado que están dispuestos a acabar con todo lo positivo que menciono líneas arriba.
Alfonso López Chau, Roberto Sánchez y Ronald Atencio han dicho que parte de las reservas, que es el ahorro que permite tener el país con estabilidad que se traduce, por ejemplo, en un tipo cambiario que con altas y bajas leves se mantiene igual que hace por lo menos 20 años, deberían ser usadas para hacer “obras”, “dar a los pobres” o atender otras necesidades, lo cual es una tremenda irresponsabilidad digna de populistas “destruyepaís” que deberían merecer el desprecio en las urnas.
Además, para meter la mano en las reservas, el gobierno de alguno de estos personajes tendría que violar la autonomía del BCR, la cual es amparada por la Carta Magna, que es precisamente la que se quieren traer abajo los grupos de izquierda a través de una asamblea constituyente. Es obvio que el objetivo final de los camaradas no es derogar la Constitución porque lleva la firma de Alberto Fujimori. Lo que quieren es una pata de cabra para dejarnos sin reservas ni estabilidad, que es una forma de generar más pobres.
Cómo olvidar cuando hace un par de años, un grupo de legisladores de izquierda hizo un papelón memorable al cuestionar que el BCR tenga millones de dólares en reservas, y que estas no se usen para dar préstamos con bajos intereses a los pequeños empresarios y emprendedores. Incluso alguno de estos tristes personajes indicó que quizá esa “omisión” tenía como objetivo beneficiar a los bancos de la Confiep. Sí, a esta gente le pagamos un sueldo con nuestros impuestos.
El Perú ya pasó por épocas oscuras por el manejo politizado e irresponsable del BCR como el que propone la izquierda, lo que se tradujo en el despilfarro de las reservas, el alza del dólar, las emisiones inorgánicas y la hiperinflación. Los que no lo recuerdan o no lo han vivido, pregunten a los venezolanos que andan por aquí, qué significa todo eso. Ellos lo saben bien, pues por eso migraron con la ropa que tenían puesta y sus hijos en brazos, aunque sea para vender caramelos las esquinas, pero lejos de la miseria de su país.




