Opinión

Rapsodia fatal

"El ‘Ciego’ hace honor a su apelativo y solo tiene ojos para Gareca y el cumplimiento de su objetivo: convencerlo de quedarse en el Perú"

05 de Agosto del 2018 - 07:49 Juan Carlos Gambirazio

Desde el momento en que Juan Carlos Oblitas comenzó a hablar en la conferencia de prensa que organizó para aclarar su punto de vista acerca del contexto que vive la Federación Peruana de Fútbol, todo lo turbio que este tema lleva consigo se hizo más palpable y tangible que nunca. La incomodidad del director deportivo fue la confirmación del trance nefasto que se está experimentando.

Permanecer en un lugar que te provoca asco, en nombre de la institucionalidad de ese mismo lugar, es una decisión que a primer golpe parece heroica, pero que, vista con paciencia, termina siendo contradictoria. Oblitas no se siente cómodo, pero ha decidido continuar y no solo porque es claro que sin él Gareca no va a seguir, sino que ha utilizado la palabra “institucionalidad”, ha lamentado que la FPF se vea manchada y ha parafraseado a Diego Maradona, indicando que la pelota no se debe manchar. Lo triste es que la pelota está sucia, asquerosa, huele mal y es por eso que siente asco.

Oblitas habla con la prensa y a las pocas horas aparece un nuevo audio. La historia no tiene cuándo acabar y su asco -que parece ir de la mano con su amor por la institucionalidad- se mantiene en un punto sin retorno. El “Ciego” hace honor a su apelativo y solo tiene ojos para Gareca y el cumplimiento de su objetivo: convencerlo de quedarse en el Perú. Convencerlo, aunque él mismo esté convencido de dejar la FPF a fin de año. Evidentemente, Gareca no es idiota y bancarse ese muerto, sin Oblitas al lado, sería casi un suicidio. Se pretende que Gareca pueda trabajar en paz, sin ensuciarse con las “cuestiones de Oviedo”, pero claro, será él quien le pague. ¿Cómo es posible eso?

La Conmebol parece tener la respuesta, pues el viernes, Gonzalo Belloso, director de Desarrollo del ente que dirige los destinos del fútbol sudamericano, señaló que habían monitoreado el tema de supuesto tráfico de influencias en el que estaría involucrado Oviedo, y que no encontraron nada grave. Que lo grave, más bien, sería interrumpir el crecimiento del fútbol peruano que la gestión de Oviedo ha iniciado. Dijo, además, que la FPF es un ejemplo a seguir.

Es claro que la Conmebol superó a Oblitas. Mientras que el “Ciego” se tapa la nariz para seguir adelante, la sucursal de la FIFA en nuestro continente dice que “no hay nada grave”, que dejen crecer al fútbol peruano en paz. Todo indica que el fútbol peruano está condenado a “crecer” al compás de los audios.

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