Los líderes del Partido de Buen Gobierno, Ahora Nación y Obras, Jorge Nieto, Alfonso López-Chau y Ricardo Belmont no pueden desentenderse y deben exigir explicaciones a sus bancadas que se sienten muy cómodas siendo furgón de cola de Juntos por el Perú (JP) en cada episodio de obstruccionismo parlamentario.
En el último, ocurrido el jueves en la Comisión de Constitución del Senado, las tres bancadas abandonaron la sala junto a JP como si tuvieran el mismo ideario, la misma agenda y los mismos votantes y no, no los tienen.
Nieto, López-Chau y Belmont no son Pedro Castillo ni Roberto Sánchez. Sus partidos no llegaron al Congreso para bloquear todo lo que venga del Ejecutivo. Llegaron como fuerzas de centro y centroizquierda con propuestas propias, pero en la práctica han sido indistinguibles de la bancada que defiende a un golpista. Esa es una pérdida de identidad gigante y sus votantes deben exigir explicaciones
Dicho esto, el oficialismo no la libra. Fuerza Popular y Renovación Popular no tienen mayoría calificada en ninguna cámara, pero quieren imponerse con prepotencia. Gobernar en minoría exige negociar, ceder y construir acuerdos.
El Perú tiene El Niño encima y una crisis de seguridad sin resolver. El Congreso bicameral fue vendido como una promesa de madurez institucional. Señores congresistas: háganla real, dialoguen, cedan algo. Hagan política.




