Ser sexy es cuestión de actitud
Ser sexy es cuestión de actitud

Encajes, portaligas, diminutos bikinis y seductores brasieres forman parte de la propuesta de la llamada lencería sensual. Actualmente, los famosos sexshops llenan sus vitrinas con este tipo de productos, cuyo objetivo es relucir a la mujer sensual que llevas dentro.

Si pensar que estás subida de peso o que tu figura no cumple con la tirana combinación del "90-60-90" son algunas de las justificaciones que esgrimes para no vestir una coqueta lencería, te contaré que ahora es posible adquirir bellos modelos L y XL en algunas determinadas marcas.

Sin embargo, enfundarte en un traje de gatúbela, de enfermera seductora, de colegiala traviesa o de policía sexy no hará que te conviertas automáticamente en una bomba sexual. Es importante que tengas esa actitud mental. Que te sientas sexy, por dentro y por fuera, con o sin el traje coquetón.

Ten en cuenta también que ser sensual y provocativa no implica llevar labial rojo en los labios o usar una diminuta minifalda. Ten presente que "el hábito no hace al monje". La sensualidad no viene adjunta con los disfraces, ni se compra en un sexshop, es algo innato, que algunas personas desarrollan más que otras.

Aunque digan que todo entra por los ojos, lo cierto es que lo que realmente conquista es la personalidad. Esto se confirma con una encuesta realizada por el portal www.eluniversal.com a 150 varones, quienes mencionaron que para ellos el concepto de chica sexy va más allá de lo físico, pasa por demostrar una personalidad definida y seguridad en sí mismas.

En conclusión, un gesto provocativo, una mirada sensual, una actitud decidida y una linda sonrisa son formas de manifestar lo sexy que eres, y no cuestan cientos de soles como los mentados trajecitos. Deja salir a la chica sexy que hay en ti.