Este artículo nació en un taxi, con el conductor recordando la música de antaño y la que escuchamos hoy en la mayoría de emisoras. El tango de Piazzola, el criollismo de Pinglo y Chabuca, la guitarra de Santana y la salsa de Oscar de León, que han cedido espacios ante las Abencias, herederas de ?Los Destellos?, el primer grupo que incursionó en la ?chicha? en los 70?. La palabra ?Chicha? surgió en el mundo musical peruano, buscando nuevas expresiones, en la mixtura de la cumbia colombiana con los sones andinos. Hoy, es un fenómeno que abarca más allá de su origen y, se ha extendido a todos los niveles sociales y económicos. El fenómeno -que no lo considero una Cultura- tiene como principal atributo el utilitarismo sin límites, el pragmatismo incoherente y, la anulación del orden establecido, disfrazándose de popular y vindicador. No importa cómo alcanzar el objetivo. El fin justifica los medios sin importar los efectos colaterales o la estabilidad de la meta conseguida, basta se obtenga por un solo día y es suficiente, soslayando cualquier complicación y sin expectativas de construcción de futuro. ¡El cortoplacismo en acción! Se ha degenerado tanto el término que cualquier disparate o alteración de las formas, hasta patológicas, ha devenido en denominarse ?chicha? y, por cierto, todos tenemos algo de ella. Conclusión: todos somos chicha, y como nosotros, el país. El problema - y muy serio- está en que el proceso evolutivo desaparezca la seriedad y el orden cual dinosaurios, y nos conduzca al (des)gobierno del caos. Si a la anarquía le agregamos la corruptela, tendremos más de lo mismo. Perú, país sin futuro, pese al crecimiento económico. ¿Han pensado en lo que sería un Perú sensato, ordenado, formal, armónico y honesto? - Los trabajadores recibirían sus salarios puntuales y gozarían de protección social. - La ruina de los diarios chicha y extinción de las portadas con los escándalos políticos. Por fin, un Congreso respetable. Chau a la piratería - Los penales, centros de rehabilitación y no escuelas de delincuencia. - El fin de la educación de ?tiza y pizarra?. Bienvenidas las instituciones de investigación y administración de proyectos de vida. - El tráfico ordenado, los semáforos y las rayas blancas cobrarían vigencia y nuestro tiempo sería mejor aprovechado. - Adiós a los claxon, las cornetas de los heladeros y la invasión de la venta ambulatoria. - Los partidos políticos estudiarían el Perú y abandonarían su vocación de organizaciones para conseguir chamba. - Planeamiento y prevención. Epitafio para la improvisación. - La Opinión Pública realmente valorada. Adiós al griterío, la toma de carreteras y el maltrato al consumidor. - Telefónica reemplazaría la imagen de Tongo por la de Juan Diego Florez. - El ?vivo? culminaría tras las rejas, el agredido sería rehabilitado y el vocero de ?cabronadas? perdería auditorio. - Finalmente, este columnista se quedaría, prácticamente, sin temas. Dios mío, ¿podríamos seguir habitando nuestro país o moriríamos de tedio?