En esta campaña presidencial, la palabra “socialista” es aún más confusa de lo que suele serlo. Empecemos por definir la palabra socialismo, según el Diccionario Esencial de la Lengua Española de la Real Academia Española (2006). Primera acepción: “Sistema de organización social y económico basado en la propiedad y administración colectiva o estatal de los medios de producción y en la regulación por el Estado de las actividades económicas y sociales, y la distribución de los bienes”; segunda acepción: “Movimiento político que intenta establecer, con distintos matices, este sistema”; tercera acepción: “Teoría filosófica y política del filósofo alemán Karl Marx, que desarrolla y radicaliza los principios del socialismo”. Continuemos con la definición de la palabra “socialista”: “Perteneciente y relativo al socialismo”. Desde mi punto de vista, en esta campaña política la palabra “socialista” está más ligada a la segunda definición de socialismo y sus distintos matices. Para completar la anterior definición, agregamos la definición de “socialdemocracia”, que también suele usarse como un sinónimo de socialismo: “Movimiento político que defiende una transición pacífica del capitalismo al socialismo por vía democrática”. Según el Diccionario Filosófico Iudim - Rosental, edición soviética del año 1975, socialismo es: “Régimen social que, surge como resultado de la supresión del modo burgués de producción y de la instauración de la dictadura del proletariado: Está basado en la propiedad social sobre los medios de producción, propiedad que presenta dos formas: estatal (de todo el pueblo) y cooperativo - Koljosiano. La propiedad social determina la inexistencia de clases explotadoras, de la explotación del hombre por el hombre, que las relaciones entre los trabajadores sean de colaboración amistosa. Bajo el socialismo se acaba con toda opresión social y toda desigualdad nacional, con la oposición entre la ciudad y el campo, entre el trabajo intelectual y el trabajo físico…”. En esta definición se llama koljosianos a los campesinos organizados. Es necesario señalar que en esta misma acepción se incluye lo siguiente: “El socialismo se diferencia de la fase superior del comunismo por el grado de madurez de todos los aspectos de la vida social”. Dicho de esta manera, para los comunistas soviéticos el socialismo era el camino hacia el comunismo. Ellos decían en el año 1975: “En la Unión Soviética, el socialismo ha vencido plena y definitivamente, el país ha entrado en el periodo de edificación del comunismo en todo el frente”. Durante décadas a todos estos socialistas, más los comunistas maoístas, se les denominó y aún se les denomina izquierdistas. En el Diccionario de Filosofía de Nicola Abbagnano del año 1961, reedición en español del año 2000, socialismo es “El término que se difundió en Inglaterra (en oposición al individualismo) en los primeros decenios del siglo XIX. Según esta acepción tiene dos significados principales: 1) Uno más amplio, por el cual designa en general toda doctrina que defienda o proyecte una reorganización de la sociedad sobre bases colectivistas: Así entendido, el término es muy vago e indica cualquier aspiración, ideal tendencia o doctrina que en una u otra forma proyecte un cambio de la sociedad actual en sentido colectivista. 2) En sentido más restringido, se entiende por socialismo las direcciones colectivistas que se distinguen del comunismo y se le oponen en cuanto: a) excluyen la necesidad de una dictadura del proletariado; b) excluyen que tal dictadura pueda ser ejercida, a nombre del proletariado, por un partido político cualquiera; c) excluyen la diferencia radical que se comprueba en los países de régimen comunista entre el tenor de vida de la élite dirigente y el de la mayoría de ciudadanos; d) excluyen la subordinación de la vida cultural a las exigencias del partido, o sea, a la voluntad de sus dirigentes; e) exigen el respeto a las reglas del método democrático. Esta fue la disposición inicial de algunos partidos socialistas y socialdemócratas en Europa. En el proceso de las elecciones en el Perú del año 2016 participan o quieren participar directa o indirectamente movimientos políticos minoritarios u organizaciones sociales que se consideran de izquierda; algunas se denominan comunistas y otras se llaman socialistas. En el Perú hay matices pintorescos: tenemos socialistas de izquierda, de centro y hasta de derecha. La palabra socialista, de por sí confusa y variable, también se usa con fines electoralistas. Hay movimientos seudosocialistas en muchos de los sentidos que se les da a esta palabra. Por ejemplo, hay socialistas mercantilistas, en el sentido de espíritu mercantil aplicado a cosas que no deben ser objeto de comercio. Desmembrada la Unión Soviética, la China es un país con dos sistemas y más millonarios que todos los peruanos juntos y los socialdemócratas europeos tienen serios problemas para mantener al euro como una moneda unitaria. En el Perú, los que se denominan socialistas todavía no pueden unirse para presentar una candidatura razonable. Salvo mejor opinión.

“En el Perú, los que se denominan socialistas todavía no pueden unirse para presentar una candidatura razonable”