El 11 de marzo se cumplió el sétimo aniversario del mayor ataque de Al Qaeda sobre Europa (el de Madrid 2004) y se inició el último semestre previo a que el mundo conmemore una década desde el mayor ataque terrorista sobre la mayor potencia de todos los tiempos (Estados Unidos, 11-S-2001), el mismo que dio paso a una escala de guerras en el Asia Occidental.
Ese mismo día en el país más oriental del Asia se produjo el más duro ataque del terrorismo telúrico sobre la que llegó a ser la segunda potencia económica. Japón fue estremecido por un sismo que se calcula entre 8.8 y 9.1 grados en la escala de Richter, lo que implica una potencia que media entre 250 y 100 millones de toneladas de TNT.
Al final del mismo año del 2004 en que se dieron los bombazos en los trenes españoles es que se generó un sismo con una magnitud un poco mayor a la del viernes 11. Tanto en Indonesia 2004 como Japón 2011 los terremotos generaron maremotos. Mientras el primero mató a millares en una decena de países en ambos extremos del océano Indico, el segundo, felizmente, sólo llegó debilitado a las demás costas del océano Pacífico.
Por fortuna el cataclismo japonés sólo ha cobrado varios cientos de vidas, mientras que el indonesio produjo dos centenares de miles de fallecidos. No obstante, el sismo nipón produjo una novedad: la explosión de instalaciones de energía nuclear, lo cual podría crear una radiación tipo Chernóbil, afectando a varias partes del resto del mundo.
Los presupuestos de las potencias en armas es superior al que tienen para hacer frente al mayor peligro a su seguridad, el cual es el peor terrorismo de todos los tiempos, el mismo que produce sin avisos y sin piedad alguna: el "terra-terrorismo" producido por la propia madre Tierra.
Desde que se empezó a medir la intensidad de los sismos, el mayor detectado ha sido el de Cañete-Valdivia en Chile de 1960, el cual llegó hasta los 9.5 grados Richter con una carga explosiva de 280 millones de toneladas de TNT.
Entre Perú y Chile hay una rivalidad sobre el pisco, aunque les debería unir más el cómo hacer frente al gran enemigo común que ambos tienen (los terremotos). Cañete es también el nombre de otra ciudad del Perú (en la cual el autor tiene parte de sus raíces) la cual, junto a la ciudad de Pisco (de donde se origina el referido licor de uva), fue destruida en el sismo del 2007, el cual tuvo una intensidad ligeramente inferior a las 6 millones de toneladas de TNT.
Sin embargo, ha habido peores explosiones que las que nosotros o nuestros abuelos han conocido. Desde que surgió la humanidad hace unos 200,000 años sólo ha explotado un súper volcán (el de Indonesia de hace 70 a 80 mil años que sólo dejó vivos a 2,000 parejas en todo el mundo).
El terra-terrorismo es el principal enemigo de la humanidad y ante él se impone mayor inversión y coordinación internacionales.