Opinión

Tibieza

​En Piura fue un refrito, para el resto del país una perla nueva de un collar de historias parecidas. El reportaje de Al Jazeera sobre el Sodalicio y la Inmobiliaria Miraflores.

20 de Diciembre del 2016 - 06:50 Rolando Rodrich

En Piura fue un refrito, para el resto del país una perla nueva de un collar de historias parecidas. El reportaje de Al Jazeera sobre el Sodalicio y la Inmobiliaria Miraflores. Los musulmanes de la cadena de noticias árabe, haciéndole un favor a la iglesia Católica, ayudándole a limpiarse de algunos de sus líderes pervertidos, en lo sexual y en los negocios. Muy pocas cosas nuevas, que no se supieran o hayan divulgado antes, y sobre todo después de la captura y el proceso a la banda de la Gran Cruz del Norte. Algunas de ellas poco verosímiles, como aquello del delincuente que rechaza un supuesto soborno de varios millones. O el abogado del SVC que se entrevista a sí mismo y concluye que todo es culpa de la informalidad. O que el obispo haya ido a negociar, en persona, con un delincuente teniendo docenas de subalternos que lo harían por él. O que un miembro fundador de la Asociación Civil San Juan Bautista, a la que renunció hace 15 años, ignore lo que hace en la jurisdicción donde es autoridad. Nadie gasta más de 4 millones de dólares para salir del proceso judicial, si todo lo que hizo antes fue correcto. Nadie sale disparado de la ciudad, sacando a sus hijos del colegio en pleno año escolar, para irse al extranjero sino es consciente de los delitos que le persiguen. Los piuranos confundimos, a veces, las buenas formas con la tibieza. Es verdad que no todo es blanco y negro, que la vida y la realidad tiene muchos matices que considerar, pero hay situaciones con las que no se puede ser ni cómplice ingenuo ni tibio. Repetiré textualmente lo que les dije a los empresarios e invitados con ocasión de los 125 años de la Cámara de Comercio de Piura: “Hoy tenemos empresarios que exportan pota con coca por Paita, hoy tenemos empresarios inmobiliarios que para obtener tierras se asocian con bandas criminales. Hoy tenemos empresarios que fueron tibios con la minería legal que voltean la mirada ante la minería ilegal. Creen que esta es “tierra de nadie”, que pueden venir a hacer lo que les venga en gana porque nuestras autoridades y líderes son, unos corruptos y otros taciturnos”.