"La mayor bienvenida y despedida jamás brindada a personaje alguno se dio ayer al Papa Juan Pablo II...", así ilustramos hace 25 años la llegada de su Santidad a suelo arequipeño para proclamar a Sor Ana de los Ángeles Monteagudo como beata y coronar a la Virgen de Chapi.
Era su segundo día en el Perú, un avión de la FAP trajo al Vicario de Cristo hasta el aeropuerto Rodríguez Ballón, miles lo esperaban y apenas se asomó a la escalinata a las 10.02 a. m., vestido de blanco; una banda comenzó a tocar el tradicional Carnaval de Arequipa en medio de vítores y alegría indes-criptible.
El entonces alcalde Rafael Bragagnini Zapater y el arzobispo Fernando Vargas Ruiz de Somocurcio -ambos fallecidos- hicieron de anfitriones.
Motos de la Guardia Civil, patrulleros y vehículos de seguridad abrían camino a ambos lados de la avenida Aviación, Ejército, hasta llegar al Campo Eucarístico (hoy estadio Unsa), miles coreaban Juan Pablo II... Juan Pablo II... Juan Pablo II... flameando banderitas rojas y blancas del Perú; y banderitas blancas y amarillas del Vaticano.
A las 11.08 horas del sábado 2 de febrero de 1985, el Papa inicia la misa de beatificación, tenía la voz apagada, escribió en Correo el periodista Freddy Viveros -ya fallecido-, en el campo papal había no menos de 250 mil personas, un suceso hasta ahora irrepetible.
Cerca de las 12.09 horas se inicia la coronación de la Mamita de Chapi: "Teniendo presentes las palabras de Simeón deseamos poner hoy sobre la cabeza de la imagen de la Madre de Dios de Chapi la corona pontificia".
"No dejes de llevar a Jesús en tus manos, llévalo a los corazones de todos los que en esta tierra, tan amorosamente, confían en ti".
Una lluvia de flores se apreció en el campo y los vítores eran cada vez más emotivos.
A las 13.15 su Santidad se retira del campo papal, rumbo a Yanahuara, a la casa del entonces arzobispo Ruiz de Somocurcio, donde almuerza; según el periodista y catedrático Heriberto Luza Gironzini, degusto un "suflé" de espárragos y croquetas de pavo con piña, vino "Tacama" y un alfajor de manjar blanco. Mostró poco apetito", escribió Luza. Luego reposó por breves minutos.
Juan Pablo II, también denominado "Papa peregrino" o "Totus Tuus" (Todo Tuyo), llegó al Perú en momentos cruciales, cuando Sendero Luminoso comenzó a sembrar odio y muerte, eran días de dolor y luto permanente, su arribo a Ayacucho -cuna de la violencia-, su visita a Villa El Salvador (el PJ más humilde de Lima), así como a Cusco, Piura, Trujillo, Callao e Iquitos cambiaron el rumbo y el futuro del Perú.
Una de sus frases en Arequipa fue: "Que en Él los ojos de nuestra fe vean siempre la salvación que viene de Dios... ¡Del mismo Dios! Amén.
Ese día estaba nublado, a las 16.30 Juan Pablo sube al avión y se despide para siempre, el 2 de abril del 2005 falleció y hoy está camino a los altares para convertirse en Totus Tuus.
¡Bendícemos desde donde estés Juan Pablo amigo!

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