Me trajo tu amor, oh, oh, oh,
un rayo de sol, oh, oh, oh,
a mi corazón, oh, oh, oh,
llegó y me dio tu querer
que tanto y tanto busqué
y al fin tendré".
Dice la letra de la popular Canción del Verano que le dio fama al grupo español Los Diablos a finales de los 60. Si nos remontamos a esta época resonarán en nuestros oídos canciones que hablaban de la playa, del mar, de la arena. Recordamos también al conjunto español Fórmula V que con "La playa, el sol, el mar, el cielo y tu" y "Vacaciones de verano", deleitó a muchos. Asimismo, nos viene a la memoria "Arena blanca, mar azul" de Al Bano y Romina Power y "Vamos a la playa" de Righeira. En fin, canciones que hacían referencia al verano, estación que en nuestro medio se presenta por un tiempo más o menos largo.
Veamos, pues, de dónde proviene el nombre de esta estación que los piuranos viven con ilusión y son capaces de enfrentar más allá de sus propias expectativas. Se dice que para los romanos sólo había dos estaciones: una muy prolongada y la otra, breve. La primera se llamaba "veranum tempus" o ?tiempo primaveral?, derivado de "ver, veris", ?primavera?, y estaba compuesta por lo que lo que hoy llamamos primavera, verano y otoño; la segunda era el "hibernum tempus" o invierno. De la estación más prolongada surgirá más adelante nuestro verano, pues en determinado momento el comienzo de esta estación se llamó "primo vere" (?primer verano? o ?principio de la primavera?) y más tarde "prima vera" (o ?primavera? propiamente dicha), mientras que la época más calurosa o fin de la primavera tomó el nombre de "veranum", que hoy denominamos verano.
A pesar de esta división, la estación cálida todavía era más prolongada, hasta que en cierto momento su periodo final, el tiempo de las cosechas, fue llamado "autumnus", voz derivada de "auctus" (?aumento, crecimiento, incremento?), y ésta de "augere" (?acrecentar, robustecer?). De ahí que el vocablo latino "autumnus" da origen al término otoño.
El verano es, por tanto, el "estío", es decir, la estación del año que astronómicamente comienza en el solsticio de verano y termina en el equinoccio de otoño. En el Diccionario de la Lengua Española (DRAE) se hace referencia a ella como La época más calurosa del año, que en el hemisferio norte o septentrional comprende los meses de junio, julio y agosto y en el hemisferio sur o austral corresponde a los meses de diciembre, enero y febrero.
En este sentido, el verano guarda relación con los días de las canículas (o de la canícula), periodo del año en que es más fuerte el calor.
De ahí que en esta época, muchos ´veraneantes´, los del lugar y los foráneos, aprovechan este tiempo ´canicular´ para tomar vacaciones y ´veranear´ en las famosas playas del litoral norteño, poniendo los medios para protegerse del solecito ´veraniego´ y cuidando de que el ´horario de verano´ les rinda lo suficiente para disfrutar del ´veranillo´ con la familia y las amistades. Algunos extranjeros, que nos visitan o pasan una temporada con nosotros, sostienen, sin embargo, que en Piura, ´la ciudad del eterno calor´, hay en realidad dos estaciones: verano e ´infierno´.
(*) Profesora de la facultad de Ciencias de la Educación
de la Universidad de Piura.

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