La Villa del Periodista de Chimbote es uno de los pocos casos a nivel nacional de proyectos de vivienda de los trabajadores de la prensa. Hay asentamientos similares en Ate-Vitarte (Lima) y en el sur, la denominada Villa del Periodista de Chincha; aunque nuestra organización local es la más avanzada de todas.

Mientras en otros lugares están tramitando agua, luz y desagüe para ir a vivir, en nuestro caso ya cuenta con estos servicios, gracias a la gestión de su dinámica directiva, lo cual hay que reconocer.

Asimismo, si cualquier visitante se acerca a conocer esta experiencia, se topará con que ya existen numerosas viviendas de material noble, que aumentan día a día, mientras otras son de material rústico, en tanto sus propietarios gestionan créditos para su construcción.

En este sentido, cualquier actitud que tome la Municipalidad Provincial del Santa, debe ser considerando que se trata de un proyecto colectivo; y que constituye una H.U.P o Habilitación Urbana Progresiva, dada la condición económica de los periodistas, que no difiere de otros trabajadores, que luchan diariamente por un ingreso económico que les permita mantener a sus familias.

La Villa del Periodista no es una invasión. Es una reivindicación que, en su momento, mereció el apoyo del entonces alcalde provincial Guzmán Aguirre, quien entregó los terrenos a los periodistas al precio simbólico de 50 soles por asociado. Luego, de acuerdo a las normas del Estado, este precio fue reajustado a su tasa arancelaria normal; lo que inicialmente sorprendió a los beneficiarios, pero fue aceptado, en respeto a la Ley; y es así como se hizo contratos de adjudicación y de compra de los terrenos a la comuna provincial.

Es un caso sui generis, lo cual ha sido señalado por dirigentes nacionales de los gremios periodísticos que han visitado esta Villa; que se haya concretado una experiencia que ha reunido a cuatro gremios: Centro Federado, Asociación Nacional de Periodistas, Círculo de Periodistas Deportivos y Colegio de Periodistas. Mientras esos cuatro gremios tienen problemas organizativos, la Villa del Periodista es la institución que permanece viva y vigente.

Es un proyecto que lleva como 20 años de gesta, en trámites, reuniones, coordinaciones, gestiones, para poder solidificar un proyecto único; hasta que hace seis años empezaron a asentarse las primeras familias en el terreno ubicado al costado de la Panamericana Sur, pasando la Urbanización Bruces y el Complejo de TASA.

Habiéndose puesto los servicios básicos, actualmente se gestiona pistas y veredas; lo cual será realidad si cuenta con el apoyo de todos sus asociados, muchos de los cuales deben hacer un esfuerzo por construir su vivienda y ocuparlas, para no permitir que los traficantes de terrenos echen ojo a estos lotes.

Si miramos en retrospectiva, se ha avanzado una enormidad, pero falta dar un paso más adelante, hasta consolidarla.