Analizando sistemáticamente las próximas elecciones, podemos afirmar que existe la posibilidad de explicar, prever, comparar y valorar el significado de nuestro voto, que deberá ser inteligente, reflexivo para no caer en nuevas frustraciones y arrepentimientos posteriores, por no saber escoger al postulante idóneo para dirigir el gobierno regional o municipal, por tanto hay que votar por la mejor opción con responsabilidad, saber conjugar las necesidades con los planes de gobierno realizables, no nos dejemos engañar. Hoy que ya conocemos quiénes son los candidatos podemos marcar la diferencia entre votar y botar. Veamos:
- VOTAR por el cambio, contra quienes postulan a la reelección, que casi siempre nos conduce a la corrupción.
- BOTAR a los ambiciosos, a los desocupados que buscan un puesto de trabajo y resolver sus problemas económicos y sociales.
- VOTAR por los que no ambicionan el poder sea como sea, a como dé lugar, que sus expectativas sean legítimas.
- BOTAR a los nuevos ricos de Tacna, que medraron con el ejercicio del poder regional o municipal.
- VOTAR por la trayectoria, el éxito, el conocimiento.
- BOTAR contra los que pretenden impunidad de su irregular, ilegal e ilícita actuación.
- VOTAR por los que buscan reconciliar la política con la ética y que nunca se sirvieron de la primera para mejorar su estatus económico y social.
- BOTAR a quienes están infectados por la corrupción.
- VOTAR por quienes estemos seguros, manejarán sus representaciones y administración de recursos de manera transparente y eficiente.
- BOTAR a quienes creen tener derecho sucesorio en los cargos públicos, como si fuera patrimonio personal.
- VOTAR por quienes tienen capacidad de concertar a favor de la unidad, el progreso y desarrollo.
- BOTAR a quienes dirigiendo otras instituciones privadas se aprovecharon groseramente de sus recursos, vivieron de ellas y fracasaron en el ejercicio profesional.
- VOTAR por personas dignas con conducta ejemplar.
- BOTAR al indigno, aprovechador, oportunista.
- VOTAR por el cambio de personas, métodos de trabajo, organización y nuevas alternativas.
En fin, votar inteligentemente, con profunda reflexión, no nos volvamos a equivocar, teniendo en cuenta que comprobamos que los corruptos aún mantienen ciertas simpatías, señalan: "Ha hecho obra, no importa que robe". Confiamos en el cambio, estos no deben ser elegidos, no deben ser ganadores, aun cuando en algunos lugares se valgan de los llamados votos golondrinos.

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