473 años de  festividad religiosa
473 años de festividad religiosa

PASCUAL E. ALEJO RETTIZ
A no dudar que la histórica tierra andaluza de San Miguel de Huacar, en las fechas del 27 al 30 de setiembre de todos los años celebra la fiesta religiosa más grande de la región.
A 25 minutos de la ciudad capital de Huánuco, Huacar, fue fundado por los españoles entre capitanes, dominicos y franciscanos. Sus principales pueblos del Imperio Yarovilca en esta parte del valle de los chupachos y chaupiguarangas afluentes a los ríos Huertas y Huacarmayo, fueron los Rumalhuarangas, los Atash, los Quinuash, los Tupines (Huishca) y los Atcush (Cochatama), reinos primigenios con los que se fundó a la Villa de Huacar por los años de 1536 en el mes de mayo, bajo la advocación del Santo Patrón San Miguel, de aquí que se le conoció hasta 1912 como Villa de San Miguel de Huacar, cuando se crea políticamente la provincia de Ambo.
Sus pobladores de las centurias pasadas participaron activamente en las guerras por la emancipación e independencia del yugo español; fueron los huacarinos que aportaron con hombres y víveres en la llamada revolución doceañista al mando de Juan José Crespo y Castillo en las pampas de Ayancocha, de Arcopunco e Izco; los sobrevivientes de 1812 rindieron su vida en las batallas de Junín y Ayacucho en 1824, al que la historia los registra como los Héroes Huacarinos; y es en la guerra con chile, cuando el más brillante e insigne luchador social de Cuba y luego capitán de las fuerzas regulares de nuestro ejercito del Perú Coronel Leoncio Prado Gutiérrez, llevó entre sus filas a más de un centenar de hombres entre jóvenes al holocausto de la batalla de Huamachuco del 10 de julio de 1883 sucumbiendo junto a él los valientes huacarinos que se encontraban al frente del Batallón Huallaga.

FIESTA. Septiembre sintetiza en la memoria colectiva de los huacarinos y huacarinistas, una remembranza añeja de su vivencias infantiles y de pasiones escondidas en sus huertos de café, de palta, de lucma y de pacae, o entre los poquísimos cañaverales que aún lo encontramos en Derrepente a la salida para los pueblos de Mantacocha, Rauquin, Caracallla, Huamish, Raccha y Yanac. La festividad católica es un encuentro de amistades y de renovación de su fe a la milagrosa imagen del Santo Patrón del Pueblo San Miguel de Huacar.