Mucho se ha criticado al equipo de Keiko porque algunos de sus integrantes formaron parte del equipo técnico de su padre. Durante los 90, el fujimorismo hizo las reformas económicas necesarias para atraer la inversión extranjera que ha permitido el crecimiento económico que venimos experimentando. Si siguiéramos una lógica, éste debería ser un punto a favor. Pero estamos en el Perú.

Las reformas económicas que implementó el fujimorismo implicaron romper las rentas que beneficiaban a la clase empresarial. Se implementó una economía de libre mercado, se eliminaron los subsidios, los aranceles, la protección a la industria nacional y el dólar MUC. Con ello se perjudicaron los empresarios acostumbrados a vivir de las rentas del Estado. Sin embrago, el crecimiento económico que generó el nuevo modelo benefició a estos empresarios, sólo que esta vez tuvieron que sudarla, sin mamadera estatal.

El fujimorismo no pactó con ningún partido, se rodeó de tecnócratas y gobernó el país con el favor del pueblo, que lo reeligió en una elección democrática supervisada por la OEA en el 95 con más del 60%. Además, gobernó con una oposición formada por todos los partidos políticos y los resucitados caviares, muchos de los cuales regresaron al Perú luego de la derrota de Sendero. Dictadura, la de Velasco. ¡No me jodan!

Hoy los políticamente correctos/independientes se rasgan las vestiduras por la posibilidad de que gane Keiko. ¿Por qué no lo hicieron cuando la corrupción de García o Toledo? ¿Dónde estaban ellos cuando los "petroaudios"? ¿Y Cofopri? Todos siguieron bien sentados en sus puestos públicos y lobbies. ¿Alguno renunció con los escándalos de Toledo? Yo no vi a ninguno gritando ¡corrupción! ¿Fujimori corrompió a la república? Eso es no querer asumir responsabilidad.

Ahora, ellos le piden al fujimorismo hacer alianzas con sus amigos "independientes" (léase "estoy con quien me conviene"). ¿Será que esos "independientes" se van a quedar sin chamba si gana Keiko? ¿Será por el bien del país o por el bien de sus billeteras?

El gran pecado fujimorista fue dejar de lado a la oligarquía rentista y mercantilista. Los fujimoristas fueron indiferentes ante aquellos que creían tener un derecho exclusivo y excluyente de extraer rentas del Estado. Los ignoraron y se dedicaron a trabajar para sacar al país adelante, priorizando a los pobres. Ni se tomaban el whisky etiqueta azul, ni se comieron el Perú entero. Paniagua, Toledo y García regresaron a las costumbres rentistas de favorecer a los empresarios y contratar lobbistas e independientes. ¿A billetera llena, corazón contento?

Una mención especial merece Lourdes Flores, a quien le faltó hidalguía al pedir votar por el mal menor. Somos pocos los políticamente incorrectos que tenemos el valor de decir: Keiko es mi opción.