Cleida Cori Vargas, vio cómo los sicarios acabaron con la vida de su esposo, Abel Soto Ponciano, pero hoy prefiere olvidar esa escena para no afectar la salud del nuevo ser que lleva en su vientre, desde hace casi dos meses. "De eso no quiero hablar, creo que me volvería loca si recuerdo ese momento", dijo.
Pero confesó a Correo, que su esposo estaba muy feliz con la llegada de su segundo bebe, incluso ya le había escogido el nombre. "Si es mujer dijo que se llamaría Amel y si es varón, Abel", refirió. La joven madre asegura que su esposo era una persona muy buena y noble, que no tenía horario para atender a la gente, que siempre se daba un tiempo para leer su Biblia y que tenía pretensiones de convertirse algún día en un predicador.
Ella estuvo seis meses estudiando diseño de modas en Lima, pero retornó a Huánuco, porque su hija Yoshira de 4 años y su esposo la extrañaban mucho.
LENIA ZEVALLOS

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