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En su artículo "Esto sí es serio: ¿sexo a los trece?" el ex decano del Colegio de Abogados Edward Villa López habla sobre la libertad sexual de los adolescentes de 13 años y pone en juicio la aplicación de la ley para las personas mayores que sostienen relaciones sexuales con estos menores. A continuación el artículo del abogado Villa, quien todos los lunes tiene una columna en nuestro diario, denominada "Villanamente".

Esto sí es serio: ¿sexo a los trece?

En una entrevista que le hicieron a Carola La Rosa, sexóloga de APROPO, indica que los últimos estudios señalan que la iniciación sexual se da a los trece años, esto se ha podido comprobar a través de los embarazos no deseados y por las infecciones de transmisión sexual; señala que el embarazo no deseado se ha vuelto un problema de salud pública. Estudios realizados por el Ministerio de Salud (agosto del 2011), arrojaron que uno de cada cinco escolares de edades entre 13 y 15 años, ya tiene relaciones sexuales, investigación que se realizó en 50 escuelas públicas.

Hay innumerables casos que llegan al Poder Judicial de adolescentes mujeres de trece años "violadas" bajo los siguientes hechos: "Nos fuimos saliendo del colegio con un grupo de amigos a tomar en la casa de Pedro, compramos pozo santo etiqueta negra con gaseosa y tomamos hasta las dos de la mañana, después no recuerdo muy bien, sólo me acuerdo que estuve con uno de los chicos, no recuerdo más".

El Examen Médico Legal señala desfloración antigua, desgarro por sexo anal. ¿Cómo llega esta denuncia a la policía? Es la madre que al llegar la hija al día siguiente a su casa, le increpa dónde estuvo, y a tanta presión, termina contándole lo ocurrido, y para ocultar su vergüenza y remordimiento de culpa -pues ella consintió sus relaciones sexuales-, le dice que no recuerda, entonces la madre hace la denuncia policial, y así se inicia el presente caso.

Tres involucrados, adolescentes de 16, 17 y un adulto de 19 años, el último es acusado de violación, afrontando un pedido de 35 años de pena privativa de la libertad; hay que señalar que en el Perú, la ley ha privado totalmente de la libertad sexual a los menores de 13 años de edad, es decir que su consentimiento en las relaciones sexuales no vale, esto con el objeto de protegerlos en su libre desarrollo sexual sin intervenciones traumáticas.

Una vez planteado el problema, cabe realizarnos algunas preguntas: ¿Cómo una menor de 13 años, privada de su libertad sexual por la ley, se conduce libertinamente en su vida social? ¿Quién controla y cuida esa libertad? ¿De qué tipo de hogar proviene la adolescente? ¿Qué responsabilidad tienen los padres? Hay una constante, tanto la violada como el violador provienen de hogares descompuestos, con ausencia de patrones de vida, padres irresponsables y mala educación. En el presente caso, la solución prevista por la ley son 30 ó 35 años de cárcel.

Los jueces tienen un dilema: aplicar la ley sin mirar la realidad, o tener en cuenta la realidad al aplicar la ley. En el caso narrado, la víctima y el victimario, por sus cortas edades, son víctimas de una realidad social, la Familia y el Estado también deben responder por esta realidad. Quedan dos cosas, o modificamos la ley para adecuarla a la realidad, o confiamos en el buen criterio de los jueces. Como diría el jurista español Ángel Ossorio, "lo que no está en el expediente está en el mundo".