"Estamos cansados de lidiar todos los días con los dueños de las cantinas, se ponen malcriados, nos amenazan con hacer daño. Los que atienden parecen ser matones. El ruido en las noches no nos deja dormir. A partir de las 7 ya no se puede caminar por el lugar por los delincuentes que frecuentan estos bares", es el sentir de Doris Mayta, vecina del jirón Sol.
Al igual que Doris, los demás moradores del lugar están cansados de ver a diario las grescas y robos al paso que cometen malhechores que visitan a los antros de mala muerte que funcionan en el jirón Sol y Unión a una cuadra del parque Magdalena.
En un recorrido que realizó Correo por la zona, constató más de diez videos pubs, cantinas y bares que funcionan con fachada de simples viviendas. En el jirón Unión algunos bares atienden como bodegas, pero en todas se venden cerveza, caña y otras bebidas alcohólicas y aquí atienden las 24 horas.
HACEN CASO OMISO. "Hemos presentado varios oficios al municipio para que erradiquen estos antros, pero nunca nos dan respuesta, al parecer existe un negociado por eso no lo cierran", señaló Pedro Rojas.
De otro lado, los vecinos señalaron que los hospedajes que existen son lugares donde reina el meretricio.
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Antros de mala muerte proliferan
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