La destrucción del cauce y ribera del río Chumbao en una franja de 9 kilómetros de longitud a manos de inescrupulosos extractores de material agregado, constituye un grave problema ambiental que no es enfrentado en forma decidida por las autoridades de la provincia de Andahuaylas.
Desde hace buen tiempo esta actividad extractiva no metálica ha beneficiado económicamente a un reducido sector económico de la capital Chanka pero en perjuicio de una gran mayoría que día a día observa impotente como su río más simbólico agoniza lentamente a manos de sus depredadores.
A esta situación se agrega la incapacidad de las autoridades locales por enfrentar este problema y el inexplicable silencio de los funcionarios que deben velar por la preservación de los recursos naturales, haciéndose más evidente con la presencia de volquetes, dragas, retroexcavadoras, cargadores frontales y depósitos de arena provisionales que operan sin ningún control ambiental.
Un poblador que expresó su desazón por el incierto futuro del río Chumbao, recordaba que antes de la depredación de su ribera, muchas familias gozaban de inolvidables paseos al campo, pero hoy día, todos esos espacios naturales de diversión desaparecieron por la vorágine de nuevas construcciones en la ciudad.
Sumándose a esta destrucción ambiental, la Gerencia Subregional Chanka ha instalado una inmensa planta de procesadora de material agregado para el asfaltado de la vía Andahuaylas – Huancabamba a cargo de una firma privada.

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