El Camino del Inca que los turistas recorren para unir la ciudad de Cusco con el sitio arqueológico de Machupicchu es tan solo una mínima parte de un sistema increíble de caminos que los incas impulsaron hace más de 500 años.

El arqueólogo Jesús Gordillo señaló que existen hasta cuatro redes secundarias que se usaron en Tacna para unir sitios arqueológicos, y que el Ministerio de Cultura todavía no las registra dentro de la red de caminos Qhapaq Ñan. La última experiencia fue hace unos meses con la línea que se extiende desde la quebrada Viñani al sureste de Tacna, orientándose a la sierra de Huaylillas (frontera con Chile).

Dentro de la antigua red vial que hasta el momento no está registrada une los distritos de Tarata y Chucatamani, de esta se desprende otra vía que los conecta con el distrito de Estique, que hasta el momento solo forman parte del inventario que realizó Gordillo.

"Es una red compleja. La Unesco apenas ha tomado en consideración de 1,500 kilómetros, los 26 mil kilómetros que unen a los países de Perú, Ecuador, Colombia, Chile, Bolivia y Argentina", manifestó, tras destacar que el sur peruano encierra una inmensa red de caminos secundarios.