Con más de 400 años, la Muy Noble y Leal Ciudad de Huamanga, tiene entre sus principales atractivos turísticos a casonas coloniales, que aún conservan la historia virreinal.
Según el autor del libro Huamanga, Historia de Halcones, las casonas fueron levantadas para vivir permanentemente, luego que terminaran las batallas y guerras.
Las residencias, que pertenecieron a encomenderos, corregidores, hacendados y mineros, quisieron imitar la arquitectura española y dejaron un legado que hoy es fuente de ingreso por las innumerables visitas de turistas que llegan a la ciudad.
La primera y una de las más representativas, es la casona cabildo o municipal, que a pesar de haber sido modificada en varias oportunidades todavía mantienen sus 11 arcos representativos.
Otra de las casona representativas, es la Cristóbal de Castilla y Zamora, que fue construida por el obispo del mismo nombre, y que luego fue donado para el funcionamiento de la Pontificia Universidad Nacional San Cristóbal de Huamanga.
Esta casona es muy visitada por la Higuera ubicada en su interior, que se conserva desde su creación y aún florece.
La Casona Vivanco, también representativa, se ubica en el jirón 28 de julio y fue construida en el siglo XVII, pero lamentablemente está descuidada por falta de inversión.

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