Luchó por lograr la tranquilidad de un barrio azotado por la violencia. Sin embargo, la heroica tarea que realizaba el dirigente vecinal Oney Ochoa Ventura (47) en el asentamiento humano Año Nuevo, en Comas, tuvo un trágico final.

Dos delincuentes que le habían "jurado" venganza, lo asesinaron de nueve balazos porque los desalojó del cerro La Cruz, zona que la habían convertido en su refugio y centro de drogadicción.

Los asesinos del dirigente han sido identificados con los apelativos Chato Hans y Alex Borracho. La Policía está tras sus pasos.