La vejez es la última etapa de la vida, en el que las personas se sienten un estorbo de la casa y optan por abandonar a sus familias o de lo contrario son olvidadas por sus hijos. La sexagenaria Modesta Canto Mendoza vivió durante dos meses en la intemperie y cerca a la capilla de Picchus, soportando el frío y el calor.
La teniente PNP de la División de Familia (DIFAM), Mariel Taza, junto con el personal del 105, el brigadier Manuel Lagones y el técnico Juan Huatuco, se constituyeron al lugar y animaron a la longeva para llevarla a la Beneficencia de Huancayo, a fin de que pueda ser albergada.
Silvia Salinas, servidora de la Beneficencia Pública de Huancayo, mencionó que primero se le realizará un chequeo médico, luego buscar a su familia y de no encontrar a sus allegados, sería albergada, previo un acta del Juzgado de Familia.
Los efectivos de la Difam, luego se constituyeron al hospital El Carmen, para que los médicos puedan auscultar a la anciana, entregándoles de inmediato el diagnóstico con resultado preocupante: úlceras de cúbito infectadas y desnutrición coloria proteica.
IVONNE RIVERA S.