Ni en sus peores pesadillas podrían haberlo imaginado. Los vecinos del jirón Carmen Larrauri del distrito de Ascensión, se han visto “invadidos” por cientos de babosas y los tiene incómodos y hasta preocupados, pues temen que puedan ser venenosas.
“Recién me dijeron que se llaman babosas. Ya no savemos qué hacer. Se meten por las rendijas hasta mi cocina y a mi sala. Las hemos quemado, les hemos echado agua hervida y todo, pero vuelven a aparecer”, se quejó Celia López Poma, de una de las cinco familias con este problema.
Sostienen que durante las noches no pueden estar tranquilos, pues es la hora en que salen de los matorrales cercanos. Cuando menos se lo esperan, ya están dentro y en su recorrido dejan ese desagradable “moco”impregnado en todo lo que tocan.
“A veces los agarramos de casualidad en la oscuridad y pienso que podrían hacernos mal. Tengo mis niños y me da miedo que les pase algo”, expresó otro de los vecinos.
Han tratado con insecticidas caseros de todo tipo. Lo único que les ha dado resultado parcial es la sal.
“Ya nos hemos gastado varios kilos de sal. Mata a algunos, pero nuevamente aparecen”, señaló por su parte Marcos Enríquez Ataucusi, esposo de Celia, quien asegura que por culpa de los moluscos, perdió una inquilina que estaba asqueada y asustada de estos bichos.
El tema es que su calle está invadida por la maleza y hasta hay desagües que las mantienen húmedas, lo que ha propiciado que se reproduzcan desmesuradamente.
Ante la queja de los moradores, el alcalde del distrito, Ebert Martínez, acudió inmediatamente al lugar y se comprometió a realizar un saneamiento y limpieza de la calle para librarlos de la plaga.

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