Hace 125 años, Tumbes venera a la Virgen Inmaculada Concepción, y hace 117 años, nuestra patrona recorre en procesión nuestra ciudad, derramando bendiciones a todos sus hijos. Estos dos actos religiosos, permitieron que nazca la tradicional Fiesta del 08 de Diciembre, y al incorporarse nuestro folklore dan vida a la Feria Regional. Hoy estamos de Fiesta.
Cuenta la Historia que la santísima, Virgen salvó a Perú de la invasión Chilena, gracias a los ruegos del párroco José Miguel Granda, provocados por la devoción de la señora Hortensia de Miranda, quien era dueña de la estampita de la Virgen de "Lourdes" (Francia), y pensaba que iban a invadir Tumbes.

LA PROMESA. Luego de que la señora Hortensia, le regalará la estampita de la Virgen a Granda, este cumple la promesa, de esculpir una réplica de la Virgen Inmaculada, colocándole ojos de vidrio. La imagen medía 75 cm de altura. Terminada la obra, el sacerdote la sacó a la Virgen en procesión recorriendo la Plaza mayor y la orilla del Río Tumbes. Doña Hortensia al ver que la imagen era bastante tosca, le pidió a su hermana que residía en Francia le enviara a la Virgen del Lourdes, llegando en Diciembre a la bahía de la Palizada (Pto Pizarro). La virgen de madera fue llevada a la casa del padre Granda.

LA PROCESIóN. El 08 de Diciembre de 1892, la Virgen Inmaculada Concepción fue llevada en andas a la casa de la señora Hortensia, reuniendo a miles de fieles, que desde entonces sacaron en procesión a la madre de Dios. Y a partir de allí, en 1984, se establece en Tumbes, la devoción por la Virgen Inmaculada Concepción. (Fuente Ricardo Pérez Saavedra).
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