Caza de delfines: crueldad sin límites
Caza de delfines: crueldad sin límites

A los delfines se les puede ver nadando en grupos en mar abierto. Cuando notan que una embarcación ingresa a sus dominios se acercan a la nave y empiezan a avanzar dando tumbos. Siempre están emitiendo ese silbido, que según los especialistas es su forma de comunicación con los de su especie. Son inocentes, juguetones, tiernos y muy veloces, pero pese a esta última característica no han podido escapar a su principal enemigo: el hombre.

El alemán Stefan Austermuhle, director ejecutivo de la Organización No Gubernamental (ONG), "Mundo Azul", estuvo en Chimbote y advirtió de la grave situación por la que atraviesa este especie marina, pues es cazada indiscriminadamente por crueles pescadores que utilizan la carne como carnada para cazar tiburones y toyos. Otro importante porcentaje termina en los mercados de la ciudad.

MALDAD. La pasividad, indiferencia y por ende inoperancia de las instituciones que tienen que velar por la protección de los delfines, ha originado que incremente impunemente esta ilegal actividad. "Desde hace 15 años 'Mundo Azul', está luchando en todo el litoral peruano para impedir la matanza de delfines", enfatizó Stefan Austermuhle.

En efecto durante todo este tiempo, el alemán y su grupo de trabajo han hecho todo lo posible, incluso arriesgando su integridad física, para demostrar con evidencias que existen malos pescadores que indiscriminadamente están cazando delfines, cometiendo de esta manera un crimen ecológico penado con 4 años de cárcel por las leyes peruanas.

EVIDENCIAS. Para probar su denuncia, Stefan Austermuhle recuerda que tuvo que infiltrar en los puertos del país, con cámaras escondidas, a compañeros de la la ONG, a fin de que se pueda obtener por versión de los propios pescadores la confirmación de que se cazaban delfines. "Pero no sólo hicimos eso, también visitamos los mercados y vimos que se comercializaba la carne del delfín. En Chimbote lo verificamos en lo que antes era el mercado El Progreso", contó.

Sin embargo, esto no fue suficiente para demostrar a las autoridades que se estaba cazando indiscriminadamente al delfín, por eso "Mundo Azul" en coordinación con amigos ingleses que grababan documentales montaron una nueva estrategia para lograr captar imágenes del preciso momento de la caza de delfines.

"Fue así que logramos convencer a pescadores de dos embarcaciones para acompañarlos en su faena de pesca de tiburón y fue entonces que grabamos la forma como cazaban a los delfines que se acercaban al barco. Usaban harpones y ganchos para cazarlos; luego los cortaban en pedazos y lo usaban como carnada. Todo este material de evidencias fue entregada a la Fiscalía y al Ministro de Producción, pero no se hizo nada", señaló.

PROPUESTA. Debido a que es difícil que los guardacostas puedan sorprender a los pescadores matando delfines, ya que ni bien observan acercarse una nave de la Marina de Guerra arrojan al animal muerto al mar, Stefan Austermuhle propone agregar un párrafo más a ley que prohíbe la pesca de delfines, para precisar que ninguna embarcación puede zarpar con harpones.

El alemán indica que ese trabajo es fácil y no se invertirá dinero. "Que se hagan operativos en los puertos para verificar que los pescadores no lleven harpones, pues está herramienta sólo sirve para cazar delfines, tiburones y toyos, estas últimas especies corren actualmente con la misma suerte de los delfines", reveló.

DAÑO AL ECOSISTEMA. Esta caza sin control de los delfines, tiburones y toyos no solo afecta a la población de estas especies, sino que origina una grave daño al ecosistema marino, toda vez que estos peces más grandes y por naturaleza predadores de peces más chicos y enfermos son los encargados de velar por el equilibrio del sistema. "Si comen a peces chicos, lentos y viejos enfermos, mantendrán naturalmente sana al resto de la población, pero si no hay estos predadores hay un desequilibrio", agregó.

BUSCA REUNIRSE CON AUTORIDADES. Finalmente, Stefan Austermuhle expresó que tiene el objetivo de reunirse con autoridades de la localidad para informarles de esta delicada problemática, a fin de tomarse las medidas correctivas en el menor plazo posible.

"También estoy dispuesto a reunirme con pescadores y debatir con ellos, pero con evidencias como las tengo yo en las grabaciones de audios y videos", acotó.