El color y la alegría desplegada por las comparsas y la vestimenta colorida se apoderaron el último viernes 12 de febrero del Carnaval de Sacclaya, un Patrimonio Cultural de la Nación que se celebra en los parajes de Apurímac a 3600 msnm.
La tradicional fiesta expresa identidad, agradecimiento a la tierra, canto a la vida, amor al futuro y ratifica la vigencia de la milenaria cultura andina, convirtiéndose en una de las actividades turísticas y culturales originarias más importantes de este departamento de la sierra del Perú.
Costumbre y fiesta
La ciudad de Apurímac es sinónimo de costumbres y tradiciones. Esta referencia la tiene el escrito José María Arguedas, cuyo nombre lleva con orgullo el distrito donde está ubicado la localidad de Sacclaya. En ese cometido, los solteros y solteras emprenden un reto importante: aflorar su gran valía. Para eso, debe pasar por una serie de rudas pruebas que demostrarán coraje y valentía, ya que esta competencia distinguirá a los contendientes de buen talante.
En Sacclaya, las familias salen a las calles a fusionarse en una contagiante alegría, la población, vive, baila, canta y derrocha picardía, desplegando la máxima expresión propia de su usanza y tradición. Desde ya la Dirección Regional de Comercio Exterior y Turismo DIRCETUR, en aras de promover y fortalecer nuestra identidad cultural apurimeña, estuvo presente para promocionar en el futuro el auténtico carnaval originario.

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