Complejo metalúrgico de La Oroya cumple mil días paralizado
Complejo metalúrgico de La Oroya cumple mil días paralizado

Todo parece indicar que por el momento no hay una luz al final del túnel, en el caso del complejo metalúrgico de La Oroya, que hoy cumple mil días de haber paralizado sus actividades. Los más perjudicados en estas idas y vueltas, marchas y contramarchas, como viajes continuos a Lima, son los más de 3500 trabajadores que están cansados y hasta estresados de este tema, pues al cumplir mil días de paralización obligada y mas de un año que están dentro en las instalaciones del complejo, ganando un porcentaje de sus sueldos sin hacer nada, salvo leer periódicos, jugar cartas y conversar hasta el cansancio de un posible reinicio de operaciones y volver a sus labores diarias. Sus esperanzas se desvanecen a medida que pasa el tiempo.


El complejo metalúrgico de la Oroya, otrora el mayor centro de procesamiento de minerales de Sudamérica, paralizado por un conjunto de problemas económicos, ambientales y laborales, yace así tras 91 años de operaciones.
Hoy, la ciudad y los trabajadores recuerdan con mucho pesar los mil días de paralizada su mayor fuente de trabajo y el emblema de La Oroya, que el 3 de junio del 2009 paralizó al 100% sus operaciones, quedándose sin concentrado por la falta de pago de la empresa a sus acreedores.


Para muchos, el único responsable del cierre, debido la falta de pago de la materia prima y de mayor importancia para el funcionamiento del CMLO es la empresa Doe Run Perú, que al cerrarle los bancos un crédito revolvente, dejó de pagar el concentrado. Y así en agosto del 2010, la empresa Cormín recurrió a Indecopi y que el pasado 18 de enero determinó un plan de reestructuración, en el que un grupo de acreedores deben entregar una propuesta en abril.


A ello se agrega la entrega de más de 36,340 firmas al Congreso de la República, apoyando al Proyecto de Ley N° 636, que pide la ampliación del plazo para la culminación del PAMA de la empresa por 30 meses, y del que esperan una respuesta positiva al respecto.


Lo único claro y real en la Oroya es que la paralización del CMLO ha causado un gran problema económico, que ha disminuido los negocios en la ciudad, sobre todo en el sector de La Oroya antigua, provocado por el éxodo de pobladores que se marcharon a otros lugares, como donde están las mineras de los distritos de Yauli y Morococha como "Volcan" "Chinalco" y Panamerican Silver ,aumentado el flujo comercial en Marcavalle.


(Con información de Mario Huarcaya)