Cuestiones tras muerte de un policía en Pucuto
Cuestiones tras muerte de un policía en Pucuto

El hermetismo invadió la Décima Dirección Territorial Policial X-DIRTEPOL de Cusco durante la mañana de ayer; luego de algunos trámites, recién brindó una entrevista el director de la institución, general PNP César Fourment Paredes, sobre la muerte del Suboficial de 3ra Kimlam Nuñez del Prado Escalante por la explosión de una granada de guerra en Pucuto. La espera fue vana, el oficial espera las investigaciones.
Mientras esto ocurría, el padre de la víctima, muy dolido por la pérdida de su hijo, quien le seguía lo pasos al vestir el glorioso uniforme de la PNP, mencionaba a los medios de comunicación, ante el reparo de familiares, que hay responsables en la muerte de Kimlam y el estado de gravedad en la que quedó su hija Kelly de 17 años, quien también se hallaba en el lugar.

LAS INTERROGANTES. Cuestiones como ¿por qué un SO 3ra que recién egresó el 2008 y que tenía el cargo de monitor de un batallón, prestaba el servicio de armería (lugar donde estalló la granada)? ¿Estaba capacitado para este servicio, donde se almacenan armas y explosivos de guerra? Esas no serían las únicas interrogantes.
El día de la desgracia el coronel PNP Eduardo Campos Maza, director de la Escuela Técnica Superior Mariano Santos Mateos-Puquto, manifestó que 4 personas que se hallaban en armería habían ingresado sin autorización, a la cual refutó el progenitor y mencionó que hubo una orden implícita argumentando que la PNP sí tenía conocimiento de la presencia una semana antes para la recepción a los padres de los alumnos de reciente ingreso al centro de formación policial, aquel día estaba previsto danzar por 150 soles tres danzas de la costa, sierra y selva. De haber estado prohibido el ingresar, ¿cómo es que llegaron hasta el local de armería? ¿Hubo o no personal de servicio en los accesos?
Las preguntas seguirían sobresaliendo, ¿la escuela de formación de la PNP cuenta o no con personal médico? Ya que aquel día los mismos ocupantes de armería que quedaron heridos levemente, Roberto Huamantica Cárdenas y Jofred Málaga Cárdenas, fueron quienes llevaron en un auto a Kelly (17) a Urcos y posteriormente un patrullero la evacuó a la clínica Pardo.
"Aquí hay responsables, a mi hijo nadie me lo podrá devolver, él está muerto. Que se investigue", decía al finalizar.

ES MáS EL DOLOR. El dolor en la familia tras la muerte es mayor aún, Kelly, según fuentes, perdió uno de los brazos, los ojos, tiene daños en el sistema nervioso central y periférico y actualmente lucha por su vida en la clínica particular.
percy hurtado s.