Desde hace 10 años Egasa no se logra levantar
Desde hace 10 años Egasa no se logra levantar

No hay duda que desde el "Arequipazo", ocurrido en el 2002 para evitar su privatización, la Empresa de Generación Eléctrica de Arequipa S.A. (Egasa) no ha logrado los mejores niveles de competitividad.

Los balances de la empresa demuestran que sus utilidades han pasado de 37 millones de soles en el 2001 a S/. 18.716.007 en el 2010 y S/. 23.266.339 el año pasado.

El especialista en temas energéticos y servicios públicos César Gutiérrez Peña expresó que "con el 'Arequipazo' del 2002, la región perdió la gran oportunidad para lograr que Egasa sea una empresa competitiva".

"Ahora todo sería diferente y, probablemente, Egasa estaría compitiendo con otras empresas privadas", refirió Gutiérrez.

RÉGIMEN PRIVADO. Para el especialista, según los informes del Fondo Nacional de Financiamiento de la Actividad Empresarial del Estado (Fonafe), las utilidades de las empresas generadoras de electricidad del Estado han ido decreciendo, demostrando muy poca competitividad.

En el caso de Egesur (Tacna), la ejecución de inversión no llegó al 5%, y Egasa no se queda atrás, puesto que actualmente no está logrando mayores inversiones."La empresa comienza a desvalorizarse. Lo que se concluye es que el daño ha sido irreparable para el Estado", agregó Gutiérrez.

COMPETITIVA. Frente al panorama actual, que no se muestra muy alentador, el exministro de Energía y Minas Pedro Sánchez Gamarra opinó que en estas circunstancias el gobierno actual debe buscar la privatización de la empresa y destinar el presupuesto del Estado para la inclusión social.

Sánchez comentó que es una realidad que las empresas de generación eléctrica del sector público han bajado su participación en el mercado, porque han mantenido su capacidad instalada, cuando las empresas privadas han invertido más para generar electricidad.

"Egasa ha mantenido sus inversiones, pero le ha faltado mejorar su capacidad instalada para generar más energía", refirió el extitular de la cartera de Energía.

LA PROPUESTA. Para Gutiérrez Peña, la solución es que el gobierno incentive la conformación de empresas públicas, con gestión privada, donde también se puedan incluir capitales privados.

"Un ejemplo de ello son las empresas ISA y Calidda de Colombia, que se conducen como empresas privadas, pero la mayoría de sus acciones corresponden al sector público", puntualizó Gutiérrez.

Como se conoce, Egasa tiene un sistema de gestión privada, pero solo en el punto que corresponde a la fijación de remuneraciones para los gerentes, porque en cuanto a la gestión continúa teniendo los mismos parámetros que una gestión de administración pública.

EL AREQUIPAZO. Como se recuerda, las empresas estatales Egasa y Egesur (Tacna) estuvieron en la lista de privatizables y lograron captar la atención de transnacionales como las estadounidenses PSEG, AES y NRG, la belga Tractebel y la noruega Statkraft.

El objetivo del ingreso del capital privado en ambas eléctricas era hacerlas altamente competitivas para que tengan una rentabilidad sostenida en el tiempo, obteniendo sus respectivas utilidades (ganancias).

Con la venta de Egasa y Egesur (juntas generaban 240,8 megawatts), el entonces gobierno de Alejandro Toledo estimó obtener unos $ 200 millones, además de comprometer inversiones por $ 150 millones, básicamente en obras de infraestructura en toda la zona de influencia.

Frente a esta predisposición del gobierno, las organizaciones civiles de Arequipa salieron para evitar tal privatización en junio de 2002, logrando este objetivo y evitando su pase al sector privado.

Ahora se puede reconocer que el remedio fue peor que la enfermedad, puesto que la empresa pasó de una administración estatal a otra del mismo corte, sin demostrar eficiencia.

AUDITORÍAS. Correo presentó en noviembre del año pasado las pruebas que acreditaban justamente la crisis por la que atravesaba Egasa, con indicios de irregularidades, por la contratación con proveedores "favoritos", sobrevaloraciones, fraccionamiento y direccionamiento en diversos procesos de selección.

A esto se agregaba que las utilidades no se habían recuperado desde el 2007. Así como las ganancias no se recuperaban, los gastos se incrementaban cada año, llegando, en el 2011, a un monto por compras de 60,8 millones de soles.

Asimismo, se dijo que entre el 2007 y el 2011 se hallaron indicios de que se había favorecido casi exclusivamente a un grupo de proveedores otorgándoles sospechosas compras y contratos.