Dolor de oídos
Dolor de oídos

"La alegría del alma forma los bellos días de la vida..."

El dolor de oídos se conoce como otitis, se presenta en la mayoría de los casos en los menores de edad y se produce con mayor frecuencia por el ingreso de agua al oído o los resfríos mal curados.
Este problema causa un proceso inflamatorio que sin tratamiento oportuno puede convertirse en un problema crónico, por ello, se considera que es uno de los problemas más frecuentes en la población infantil.

CLASIFICACIÓN. La otitis puede presentarse súbitamente, durante un periodo muy corto, por ello se le denomina otitis aguda; o en forma repentina, pero por un periodo de tiempo largo, denominada otitis crónica.
Igualmente, se clasifica como otitis media aguda cuando compromete los órganos internos del oído, y otitis externa cuando afecta el conducto o el canal auditivo.
Como parte de las complicaciones de la otitis, se tienen las infecciones respiratorias, como el resfrío común o los procesos de congestión nasal, por ello es bueno que cuando observa en su niño alguna de estas anomalías, es mejor recurrir al médico otorrino, porque se considera que en estas edades las más frecuentes son las otitis media aguda.
En este proceso es importante la función de las trompas de Eustaquio, que van desde el oído medio hasta la parte posterior de la garganta, estas drenan el líquido que normalmente se produce en el oído medio, pero pueden ser bloqueadas por la inflamación que causa la acumulación de líquido o la presencia de gérmenes; en otros casos la infección se vuelve crónica cuando el líquido o una infección por detrás del tímpano no desaparecen.
AGUA. Si la otitis aparece repentinamente con un intenso dolor, puede deberse al ingreso de agua al oído o traumas ocasionados en el conducto auditivo por el uso inadecuado de los hisopos, en el caso de la otitis externa.

PERFORACIÓN. Cuando la inflamación no es tratada a tiempo, esta perfora el tímpano para facilitar la salida del líquido acumulado en el oído medio; si la lesión es pequeña, esta cicatriza fácilmente, pero si es más importante, el paciente sufre una disminución de su capacidad de audición.
Al no cerrarse la lesión, la perforación permite el paso de cualquier agente, sea esta agua o gérmenes, hacia el oído medio, dando lugar a la otitis recurrente.
En situaciones de este tipo sólo queda realizar una operación de limpieza del oído medio, a través de una mastoidectomía, que es una cirugía para extirpar las celdillas de los espacios huecos y llenos de aire que se encuentran en el cráneo por detrás del oído, a las cuales se les denomina celdillas mastoideas.
En casos extremos, el procedimiento se completa con una reparación quirúrgica de la membrana timpánica, a través de una operación denominada timpanoplastia.

TRATAMIENTO. Es bueno saber que la otitis debe ser tratada por especialistas.
Asimismo, se recomienda que cuando los niños presentan un dolor repentino en el oído, se les puede administrar un analgésico oral, también es buena la limpieza de los oídos, y para ello los hisopos sólo pueden utilizarse en el pabellón de la oreja y en el orificio del oído, nunca en el canal auditivo.