Dolor y llanto en la morgue de Cañete
Dolor y llanto en la morgue de Cañete

Unos aretes que llevaba puestos cuando se despidió de él por última vez permitieron que Francisco Sanabria identificara a su pareja y al hijo de ésta, dos de las al menos 20 víctimas mortales del trágico choque de un bus contra un camión cisterna que transportaba gas licuado de petróleo.
Él la había embarcado en el fatídico bus la noche del último lunes en la salida de Cañete y apenas minutos después ocurrió el terrible accidente en el kilómetro 165.5 de la Panamericana Sur.
Allí murió Luisa Gonzales Zambrano (27) abrazando al ser que más amaba: su hijo Jorge Córdova, de apenas cinco años. Ambos fueron rescatados carbonizados del ómnibus de la empresa Costeño.
Otras dramáticas historias se vivieron ayer en la Morgue Central de Cañete, hasta donde llegaban familiares portando fotografías, odontogramas o alguna prenda que pudiera ayudar a la identificación de sus seres queridos.

IDENTIFICADOS. Además de esta madre y su pequeño, ya han sido identificada científicamente otras ocho de las víctimas mediante un estudio antropológico, según informó Danny Humpire, médico forense del Instituto de Medicina Legal.
Explicó que para ello se trabajó con las características de la edad de estas personas y algunos datos individualizados.
Además, explicó que se recogieron tres cráneos. "En este caso recurriremos al método de la superposición de imágenes, cuyos resultados estarán listos en cuestión de horas; mientras que los otros restos hallados en el bus serán sometidos a un examen de ADN", señaló.

ESTADO CRÍTICO. De otro lado, se informó que el estado de salud del chofer del camión cisterna, Juan Mejía Sánchez (64), aún es crítico. Él permanece en la Unidad de Cuidados Intermedios del Hospital Daniel Alcides Carrión, en el Callao.
Le han hecho una traqueotomía que ahora le permite respirar con normalidad, informó el subdirector de dicho centro médico, Alfredo Guerreros.