El amigo piurano de Mario Vargas Llosa
El amigo piurano de Mario Vargas Llosa

- LA INFANCIA EN PIURA

¿Desde qué edad conoce a MVLL? Desde los 9 años de edad. Cuando estuvimos en el Colegio Salesiano en 1946. Él vino con su abuelo Pedro Llosa, que fue prefecto de Piura. Somos amigos de toda la vida, nos frecuentámos cuando él viene en Piura.

¿Cómo recuerda esos primeros años de amistad? Él era mi vecino. En el edificio Victoria, ese edificio donde está ahora el chifa al frente de la plazuela Merino, ahí vivía yo y que daba desde la Libertad, hasta la calle Tacna y también hasta la Sánchez Cerro; una casa muy grande. Y al costado, en la calle Tacna, estaba la casa de Lucho Llosa, hijo del prefecto, y MVLL vivió en esa casa.

¿Se frecuentaban a cada momento? Estábamos a una cuadra del Colegio San Miguel (cuando quedaba en la plazuela Merino). El iba a mi casa, y nos íbamos a la hacienda de Yapatera que era de mi familia (Checa).

- EL MALECÓN, EL RÍO Y LOS COLOLOS

¿Alguna vez le comentó lo que le llamaba la atención de Piura? No, pero si comentábamos cosas de la vida, del cambio de edades que nos venían cuando nos bañábamos en el río. El malecón Eguiguren no era así, antes tenía barandas de madera y tenía unas terracitas con sombras donde uno se podía bañar ahí. Nosotros íbamos en bicicleta, a patinar, y en las épocas de calor al río.

¿Él frecuentaba el río? Claro, íbamos al río a agarrar cololos.

¿Él se metía? Claro, si ahí conversábamos.

Cuénteme una anécdota que usted nunca reveló Una tarde, a las 2p.m., en un charco del río Piura estábamos viendo y jugando con los cololos, y hablábamos sobre estos, sobre su cambio, que primero tienen cola, luego cambian. Y así empezamos a hablar de que los hijos no venían de París, eso lo dije yo.

¿Fue aquí que Mario Vargas Llosa se entera de la reprodución sexual? Si, ahí, ese día en el río Piura. Se sorprendió, era una novedad para él. Él nunca lo olvidó porque lo cuenta en su libro de memorias. Incluso lo dijo en su discurso en la Academia Sueca. Eso fue a los 10 u 11 años.

- DE LA REALIDAD A LA FICCIÓN

Un pasaje que MVLL lo escribió y que usted lo vivió Los jefes. La huelga del colegio San Miguel en quinto de media. La última promoción del C.S.M fue la nuestra, he hicimos una huelga y cerramos el colegio por un día y nos botaron por un día.

¿A quiénes expulsaron? A Mario Vargas Llosa, Richard Artadi, Diego Román, a uno de los mellizos Temple y Silva Ruete. Pero Jorge Checa Eguiguren, mi padrino, habló con el director Marroquín y logró nuestra reincorporación.

¿A qué se debió la huelga? Apoyamos un reclamo que hubo de los alumnos internos de Chulucanas que reclamaban que no les daban comida, y entonces, hicimos con ellos una causa común, y nosotros dijimos mañana no entra nadie al colegio. Luego se arregló el problema, ya el director Marroquín nos perdonó, pero a Mario Vargas Llosa solo lo dejaban entrar para dar los exámenes porque pensaron que era el autor intelectual de la huelga.

La Casa Verde Era una casa de tipo republicana, de madera, quincha, pintada de verde, techo de calamina, un solo piso, una puerta y dos ventanas a los costados. Quedaba por el aeropuerto, atrás de la Av. Progreso.

¿Era un chicherío? Era una casa de citas donde la gente almorzaba. Era una picantería donde había música de una orquesta y la señorita que animaba hacía shows. Y los alumnos del San Miguel iban hasta en bicicleta al mediodía.

¿Y usted cuántas veces fue con MVLL al lugar? Mario no era el chico palomilla, él iba por la curiosidad. Sé que fue dos o tres veces. Yo nunca he ido con él.

- EL JOVEN ESCRITOR DE LIBRETITA

¿Alguna vez lo vio escribir o él le enseñó algún escrito? Él siempre escribía y escribía notas en una libretita. Solo la andaba en el colegio, en la calle nunca se la vi. Yo nunca leí nada de esa libretita. Él anotaba y se la guardaba. Imagino que anotaba todo lo que le llamaba la atención de lo que leía.

¿Qué cosas le llamaba la atención? De los piuranos, la naturalidad en la que vivíamos. Nosotros no somos de ficciones, ni de medias vueltas. Somos como somos.

El escritor Comenzó a escribir muy muy joven, yo recuerdo que desde 4to de media. Él escribía en La Industria, y Mario se reunía con Owen Castillo, un reportero de dicho diario, en "El Reina", un restaurante que quedaba en la Av. Sánchez Cerro, al costado del edificio Victoria. Ahí los dos se ponían a escribir junto a Elmer Núñez. Incluso ahí empezaba a escribir poesía.

¿Cómo recuerda a MVLL en "La huída del inca"? Él estaba dirigiendo toda la obra. Estaba de terno y estaba muy contento, emocionado pero posesionado de sí mismo. De ninguna manera estaba inseguro. Todos estábamos ahí. Javier Silva Ruete estaba en la calle vendiendo boletos.

- EL POLÍTICO

¿Le ayudó en la campaña del Fredemo? Si, y yo quizá tenga la culpa de que MVLL fue candidato. La decisión de entrar al Fredemo viene después de la toma de la banca de Alan García. Nosotros nos reunimos en Lima, en la plaza San Martín, MVLL se lanzó al ruedo y convocó a mucha gente. Los periodistas lo siguieron hasta el año siguiente para entrevistarlo por eso. El año siguiente comenzaron los escarceos electorales y lo comienzan a llamar a Vargas Llosa para que entrara. En esa época yo estaba dedicandome a mi langostinera en Tumbes. Mario llegó un sábado a las 4p.m. allá a Tumbes con su esposa. Me contó que lo estaban presionando, me dijo yo no soy político, me están presionando, es asqueroso, no me gusta. Le dije que aún así le pareciera asqueroso él ya estaba adentro, mira hay mucha gente que ha puesto la esperanza en ti. Y si acepto qué hago, me dijo. Le dije, primero tienes que conversar con el apra porque es el partido político más antiguo del Perú, sean malos o buenos, pero es un partido. Eso nunca, me dijo. Entonces, ahí tomó la decisión.

¿Se lo dijo? Si, ese mismo día, el 28 de julio, en una fiesta de noche en el hotel de Punta Sal anunció su candidatura. El resto ya se conoce